Denuncias de movilización de votantes en iglesias y esferos borrables empañan jornada electoral
Este 8 de marzo, más de 40 millones de colombianos fueron convocados a ejercer su derecho al voto en una nueva cita con la democracia. Sin embargo, la jornada estuvo marcada por diversas denuncias que generaron preocupación entre la ciudadanía y las autoridades electorales.
Concejal denuncia transporte de votantes desde iglesia en Bogotá
Una de las denuncias más destacadas fue realizada por el concejal bogotano Julián Triana, conocido como "el concejal de los libros". A través de su cuenta de X, donde cuenta con más de 41.000 seguidores, Triana publicó una serie de fotografías que mostraban a personas siendo transportadas en buses desde una iglesia cristiana ubicada en el sector de Hayuelos, en la capital del país.
"Movilizando votos en buses", afirmó el concejal en su publicación, lo que rápidamente generó una oleada de reacciones en redes sociales. Aunque el transporte de votantes no constituye un delito en sí mismo, la denuncia abrió el debate sobre posibles irregularidades en el proceso.
Reacciones ciudadanas y acusaciones de proselitismo religioso
La publicación de Triana sirvió como catalizador para que numerosos ciudadanos compartieran sus propias experiencias y denuncias. Entre los comentarios más recurrentes se encontraban:
- Acusaciones de que algunas iglesias estaban pidiendo a sus feligreses votar por candidatos específicos
- Menciones a la iglesia Misión Carismática Internacional y su supuesto apoyo a la candidata Sara Castellanos de Salvación Nacional
- Referencias a posibles prácticas similares en otras zonas de Bogotá como Ciudad Bolívar
- Especulaciones sobre la participación de iglesias como la G12 en actividades proselitistas
"Importante investigar si están comprando votos. Pero movilizar a personas en buses no es un delito", comentó un usuario, reflejando la ambigüedad legal de esta práctica.
Esferos borrables generan alarma en mesas de votación de Santander
Paralelamente a las denuncias en Bogotá, en el departamento de Santander surgió otra situación preocupante. Varios videos que circularon en redes sociales mostraron la presencia de esferos borrables en las mesas de votación de la Escuela Superior de Piedecuesta.
En las imágenes se observa a una ciudadana alertando a la comunidad sobre la situación, instándoles a llevar su propio esfero para ejercer el voto. Según sus declaraciones, un funcionario de la Personería había retirado los lapiceros que aparentemente tenían tinta borrable.
Registraduría había realizado pruebas de seguridad
Esta denuncia resulta particularmente preocupante considerando que, días antes de las elecciones, la Registraduría Nacional del Estado Civil había realizado una serie de pruebas técnicas a los lapiceros distribuidos en todo el país. Estas pruebas incluían:
- Exposición al fuego para verificar resistencia a mecheros o fósforos
- Pruebas con alcohol para comprobar la permanencia de la tinta
- Test con borradores para garantizar que los votos no pudieran ser alterados
Estos controles se implementaron específicamente para contrarrestar el mito de que algunos votos podrían ser borrados, garantizando así la transparencia del proceso electoral.
Balance de una jornada electoral compleja
La jornada del 8 de marzo demostró que, a pesar de los avances en seguridad electoral, persisten desafíos significativos. Las denuncias de transporte de votantes desde iglesias y la presencia de esferos borrables en mesas de votación plantean interrogantes sobre la integridad del proceso.
Más allá de la legalidad específica de cada situación, estos eventos subrayan la importancia de mantener mecanismos de vigilancia ciudadana y controles institucionales rigurosos para preservar la confianza en el sistema democrático colombiano.



