Vicky Dávila busca apaciguar la derecha con llamado a la unidad
En un momento de evidentes fracturas dentro del espectro político de derecha en Colombia, la precandidata presidencial Vicky Dávila ha lanzado un contundente mensaje dirigido a calmar los ánimos y promover la cohesión. Su intervención se produce tras las recientes declaraciones homofóbicas del también aspirante Abelardo de la Espriella contra el exdirector del Dane, Juan Daniel Oviedo, que generaron un cierre de filas de diversos sectores opositores en defensa de este último.
Un llamado directo a la contención
Dávila se dirigió expresamente a su competidor y a las bases partidistas con palabras claras: "Abelardo, partidos, les pido por favor que no cometan el error de irse contra la Gran Consulta". Con esta declaración, la precandidata marcó distancia frente a cualquier intento de deslegitimar este mecanismo de selección, subrayando que de dicho proceso "va a salir una persona" y que la prioridad absoluta debe ser "luchar por la democracia y la libertad".
La periodista y aspirante presidencial fue más allá en su discurso conciliador, abriendo la puerta a un eventual acuerdo político posterior a la consulta. "Cuando llegue el momento de la unión total puedes ser tú, Abelardo, puede ser alguien de la gran consulta", afirmó, dejando en claro que, independientemente del ganador, el objetivo final sería consolidar una candidatura única capaz de enfrentar a la izquierda en primera o segunda vuelta electoral.
Petición para bajar los tonos del enfrentamiento
En un contexto donde las redes sociales y los pronunciamientos públicos han elevado la confrontación interna, Dávila hizo un llamado explícito a la responsabilidad: "No sigan generando odio, resentimiento, rabia, rencillas, yo les pido por favor que sean responsables". Con esta frase, buscó enviar un mensaje de contención en medio de un clima político cada vez más polarizado.
La precandidata reforzó esta idea al afirmar: "Ya no estamos para peleas politiqueras, ya no estamos para debates a destiempo, estamos para defender juntos la democracia y la libertad". De esta manera, insistió en que las prioridades deben ser estratégicas y no personales, enfocándose en la construcción de una alternativa sólida para las próximas elecciones.
Invitación directa al electorado
Finalmente, Dávila extendió una invitación directa a los simpatizantes de su competidor y a las bases de todos los partidos: "A los abelardistas les digo, voten por mí en la gran consulta, y a los liberales y a los conservadores y a todos los partidos, a las bases, voten por mí, por una mujer decente, una mujer intachable que puede ser la mejor presidente de Colombia".
Este llamado representa un esfuerzo por capitalizar el momento de división para presentarse como la opción unificadora, apelando tanto a los votantes desencantados con las polémicas recientes como a aquellos que buscan una figura que trascienda las rencillas internas. El mensaje de Dávila se enmarca en una estrategia política que busca posicionarla como el puente necesario para sanar las heridas dentro de la derecha colombiana.



