Perú celebra elecciones presidenciales con 35 candidatos y alta fragmentación política
Elecciones en Perú con 35 candidatos y fragmentación extrema

Perú enfrenta jornada electoral histórica con 35 candidatos y profunda desconfianza ciudadana

Este domingo, los votantes peruanos acuden a las urnas para unas elecciones presidenciales marcadas por una extrema fragmentación política y una profunda desconfianza en las instituciones del país. Con un número récord de 35 candidatos en contienda, se anticipa que ningún aspirante logrará la mayoría absoluta, lo que derivará en una segunda vuelta electoral programada para el 7 de junio.

Contexto de inestabilidad política persistente

Las elecciones ocurren en un escenario de inestabilidad política crónica que ha caracterizado a Perú en los últimos años. Desde la última elección presidencial en 2021, tres mandatarios han pasado por el poder, evidenciando una crisis de gobernabilidad sin precedentes.

La administración de Pedro Castillo, un maestro rural de izquierda que llegó al poder con promesas de combatir la desigualdad, se desmoronó rápidamente ante investigaciones por corrupción y una gestión caótica. Su intento de disolver el Congreso y gobernar por decreto resultó en su destitución y arresto en diciembre de 2022.

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Su sucesora, Dina Boluarte, enfrentó una profunda impopularidad que culminó con su destitución mediante juicio político en octubre de 2023. José Jerí, quien la reemplazó, fue removido apenas cuatro meses después por mantener reuniones no reveladas con empresarios investigados. El actual presidente interino, José María Balcázar, no participa en estas elecciones.

Un panorama electoral volátil e impredecible

Perú, con aproximadamente 34 millones de habitantes y 27 millones de votantes elegibles, implementa el voto obligatorio en un contexto donde los partidos políticos son notablemente débiles y el electorado muestra una volatilidad significativa.

"Esto es muy volátil, muy contingente. Muy, muy del azar", afirmó Alberto Vergara, politólogo peruano. "Nadie sabe por quién votar. Nadie se diferencia mucho del otro. Todos son bastante mediocres. Ninguno tiene un partido político. La gran mayoría son muy desconocidos".

Las encuestas revelan que alrededor del 20% de los votantes permanece indeciso, mientras que ningún candidato supera el 15% de intención de voto. Esta dispersión refleja un electorado fragmentado donde el voto no está impulsado principalmente por ideologías políticas claramente definidas.

Principales candidatos en contienda

Entre los aspirantes más relevantes se encuentra Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, quien participa por cuarta vez en elecciones presidenciales. Con un apoyo que oscila entre el 11% y 14% según encuestas recientes, representa una figura profundamente polarizante en la política peruana.

Otros candidatos con niveles similares de apoyo incluyen:

  • Rafael López Aliaga ("Porky"): Empresario conservador y exalcalde de Lima con posturas de línea dura en seguridad y temas sociales.
  • Carlos Álvarez: Comediante que ha ganado popularidad con un mensaje antisistema.
  • Ricardo Belmont: Populista conservador, expresentador de televisión y exalcalde de Lima cuyo apoyo ha experimentado un repunte reciente.

Temas centrales que dominan el debate electoral

Según todas las encuestas disponibles, la delincuencia y la corrupción emergen como las principales preocupaciones de los votantes peruanos. El país ha experimentado un aumento alarmante de delitos violentos, particularmente extorsiones implementadas mediante incendios provocados, explosivos y asesinatos selectivos.

Esta crisis de seguridad ha revelado profundas debilidades institucionales en la policía y organismos estatales, erosionando aún más la confianza ciudadana. Muchos candidatos proponen medidas de seguridad más duras, incluyendo un papel más activo para las fuerzas armadas en tareas de seguridad interna.

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A nivel regional, se observa un giro hacia políticas conservadoras y centradas en el orden público en países como Argentina, Ecuador y Chile. Sin embargo, en Perú este movimiento no se traduce en un claro cambio ideológico, sino más bien en un sentimiento antisistema y de rechazo hacia el Congreso.

Verónica Mendoza, una vendedora de 43 años de Juliaca, expresó la incertidumbre que comparten muchos peruanos: "No estamos bien informados. No han pasado a lo que yo he visto. La campaña poco se ha hecho". Mendoza, quien apoyó a Castillo en elecciones anteriores, ahora considera votar por el populista conservador Ricardo Belmont.

La jornada electoral peruana representa así un desafío democrático complejo, donde la fragmentación política, la desconfianza institucional y la preocupación por la seguridad configuran un escenario electoral sin precedentes en la historia reciente del país andino.