Advierten sobre estrategias antidemocráticas en consultas electorales colombianas
Estrategias antidemocráticas en consultas electorales colombianas

Advierten sobre estrategias antidemocráticas en consultas electorales colombianas

En el contexto de las próximas consultas electorales, diversos analistas políticos han levantado la voz para alertar sobre lo que consideran estrategias peligrosas que amenazan los fundamentos democráticos del país. La discusión se ha centrado particularmente en llamados a no participar en los procesos de consulta o en tácticas de voto destinadas únicamente a perjudicar candidatos específicos.

El peligro de deslegitimar el derecho al voto

"Nada más torpe que la petición de los extremos de no votar en las consultas, o de ladinamente votar con el objetivo no de que un candidato gane, sino de que otro pierda", señalan expertos consultados. Esta posición no solo deslegitima el ejercicio de un derecho fundamental dentro de una democracia, sino que además entorpece la posibilidad de que resultados sólidos en las consultas de diferentes tendencias ideológicas señalen claramente a los candidatos preferidos por la ciudadanía.

Francisco Santos, en su columna en la revista Semana, ha hecho una recomendación que varios analistas comparten: "Vota la consulta, haz sentir tu rabia, tu indignación y tu miedo. Es el momento de expresarlo. No te quedes en la casa, eso solo les sirve a algunos políticos. Ellos, felices de que no vayas a votar. No les hagas el juego".

La amenaza a la separación de poderes

Según análisis políticos recientes, la izquierda dura busca en estas elecciones elegir un número suficiente de congresistas que les facilite el tránsito hacia una Asamblea Constituyente. La principal finalidad de este movimiento sería concentrar el poder ejecutivo, legislativo y judicial en las mismas manos.

Para este sector político, la separación de poderes representa un obstáculo que consideran necesario eliminar a corto plazo. Esta visión estatista pretende que el Congreso se convierta en una extensión automática del Ejecutivo, lo que según analistas pondría en riesgo la democracia representativa que ha caracterizado a Colombia.

La independencia de las ramas legislativa y judicial se ha convertido para esta corriente política en contrapesos institucionales que, según su perspectiva, obstaculizan la implementación de programas en áreas como:

  • Salud y pensiones
  • Justicia y reforma agraria
  • Transición energética
  • Modelo económico estatista

Lecciones internacionales sobre la erosión democrática

Los politólogos Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, en su libro "Cómo mueren las democracias", advierten que el debilitamiento democrático suele comenzar con la erosión gradual de normas y contrapesos institucionales. Este proceso se acelera especialmente cuando mayorías legislativas eliminan límites diseñados para proteger la separación de poderes.

El analista político venezolano Moisés Naím sostiene que los líderes autoritarios modernos ya no destruyen la democracia de golpe, sino que la vacían lentamente desde dentro, utilizando mecanismos aparentemente legales para concentrar poder progresivamente.

En este contexto, varios analistas hacen un llamado a votar masivamente en las próximas elecciones del 8 de marzo en favor de candidatos demócratas que defiendan las instituciones y rechacen el camino que, según su perspectiva, llevó a países como Cuba y Venezuela al fracaso económico y social.

Testimonios desde dentro del sistema

Las recientes declaraciones de Alejandro Gaviria, quien fue uno de los colaboradores más cercanos del actual gobierno, han generado especial atención. Gaviria afirmó que "este es el gobierno más corrupto de la historia", una declaración que según analistas adquiere especial relevancia por provenir de alguien que conoció el funcionamiento interno de la administración.

Como señaló en su día el prócer cubano José Martí: "Conozco al monstruo porque he vivido en sus entrañas". Esta referencia histórica resuena particularmente en el actual contexto político colombiano, donde las advertencias sobre riesgos democráticos provienen de diversas fuentes, incluyendo quienes han tenido experiencia directa dentro de las estructuras de poder.