La otra cara electoral en Cali: desde el 'agosto' de taxistas hasta pasarelas de mascotas
La otra cara electoral en Cali: taxistas y mascotas en jornada

La otra cara de las elecciones en Cali: más allá del voto, el rebusque y las mascotas

Mientras en muchos rincones de Cali se respiraba la tensión y expectativa propia de una jornada electoral marcada por polaridades políticas, el domingo 8 de marzo reveló una faceta menos convencional de la democracia. Eclipsada por el Día Internacional de la Mujer, esta fecha se convirtió para muchos caleños en una oportunidad para objetivos distantes de la política: desde el rebusque económico hasta presumir a sus mascotas con estilo.

El ceviche de mango que endulzó la jornada electoral

Divi del Socorro Marín y William Gaviria madrugaron para instalarse frente a la Institución Educativa Celmira Bueno, en el popular barrio Chiminangos del norte caleño. Con una rudimentaria mesa-carreta, ofrecían un pequeño bosque de bolsas con mango finamente cortado en tiras y 'casquitos', que cautivó a votantes presurosos. Su ceviche de mango picado, sazonado con sal, limón, lechera y pimienta, se convirtió en el alivio perfecto ante el caos vial de la 'Chimisexta'.

"La jornada ha sido buena, con mucho movimiento de la gente para votar", destacó Marín, mientras vendía sus productos a $3.000 cada uno. Para los más dulceros, también tenían obleas con arequipe o queso. Su adrenalina no estaba en las urnas, sino en cada persona que pasaba y compraba, asegurándose así el sustento para otro día.

El 'agosto' de los taxistas y el caos del transporte

A pocos pasos de los vendedores ambulantes, 'Don Alfredo' esperaba en su taxi, moviendo la cabeza como el típico perrito colgado en el retrovisor. Contratado para llevar votantes al colegio, conocía bien la realidad: el 8 de marzo era uno de "esos días" donde el transporte público y privado hacen su 'agosto'. Aunque no reveló cuánto le pagaron, sí compartió la dificultad para movilizarse en elecciones, donde incluso las plataformas digitales incrementan sus tarifas dinámicas.

Lo único que inquietaba a 'Don Alfredo' era un agente de tránsito que le hacía 'ojitos' para que se moviera, pero el taxista se relajaba sabiendo que el servidor público tenía demasiado trabajo. Tanto, que hasta un señor casi descalzo colaboraba facilitando la circulación de motos y vehículos por unas monedas.

Votar con estilo: elegancia y mascotas fashion

Para muchos caleños, votar fue más que un acto democrático: fue un buen plan familiar. En lugares como el Parque de las Orquídeas o el CAM, las familias combinaban el voto con paseos por el Bulevar y la zona turística. No faltaron los 'runners' que llegaron con su atuendo deportivo para votar y continuar su recorrido.

Pero sin duda, las mascotas fueron las grandes protagonistas. Olivia, una gata con gafas negras, vestido amarillo y gorro de pollito, se robó todas las miradas en Chiminangos. Aunque su dueño votó con ella, la salida se complicó por la cantidad de admiradores: era una auténtica 'rockstar'.

La elegancia también tuvo su espacio. Un adulto mayor vestido completamente de blanco, acompañado por dos señoras y con dificultad para caminar, no perdió su estilo para cumplir con su cita democrática en el CAM.

El cierre con cholado y llovizna

Al finalizar las votaciones, cuando el tráfico se incrementó, un agente de tránsito con su vasito de cholado multicolor en mano dirigía a motociclistas y taxistas que buscaban parquearse frente al colegio INEM. Con 'tumbao' y ritmo, les indicaba: "allí no mi rey, más adelante, por favor". Así transcurrieron los últimos minutos hasta que una tenue llovizna grisácea cerró ese tramo de la carrera 5, poniendo fin a una jornada electoral que mostró el rostro más humano y cotidiano de la democracia caleña.