MOE presenta cinco alertas críticas que ponen en riesgo las elecciones del 8 de marzo
La Misión de Observación Electoral (MOE) presentó este 18 de febrero de 2026, en la ciudad de Cúcuta, un informe detallado ante la Novena Comisión Nacional de Seguimiento Electoral. Este documento no constituye un balance general de la organización electoral, sino que representa una lista de cinco alertas urgentes que, según la organización observadora, exigen respuestas inmediatas para salvaguardar la integridad de los comicios programados para el próximo 8 de marzo.
La premisa central del informe es clara y contundente: si estas cinco fallas no se atienden con prontitud, la jornada electoral quedará significativamente más expuesta a problemas logísticos de gran escala, disputas jurídicas prolongadas, confusión pública generalizada y opacidad en el financiamiento de campañas políticas.
1) Lluvias intensas y logística electoral en peligro inminente
En primer lugar, la MOE advirtió que la actual temporada de lluvias ya está teniendo un impacto directo y preocupante sobre la organización electoral. Basándose en información oficial del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), la organización señaló que 2.884 puestos de votación se encuentran actualmente en alerta roja por condiciones climáticas adversas.
Estos puestos en riesgo afectan directamente a 5.516.162 personas habilitadas para votar, lo que representa aproximadamente el 13,4% del censo electoral nacional. La MOE hizo un llamado especial para realizar seguimientos específicos en las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP) y solicitó medidas concretas para blindar la entrega de ayudas humanitarias, con el objetivo explícito de evitar su posible uso con fines proselitistas durante el periodo electoral.
2) Listas revocadas y criterios normativos contradictorios
En segundo término, la MOE centró su atención en las recientes decisiones de revocatoria de inscripción de listas al Congreso, emitidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Para la organización observadora, estas decisiones revelan un problema estructural de fondo: existe una notable falta de claridad normativa respecto a las reglas que gobiernan las coaliciones políticas, las fusiones entre listas y el alcance preciso de las consultas internas.
La MOE documentó discrepancias significativas entre los criterios aplicados por el CNE y las interpretaciones del Consejo de Estado, particularmente en lo concerniente al límite del 15% para coaliciones establecido en el artículo 262 de la Constitución Nacional. La organización subrayó un efecto inmediato y preocupante: las interpretaciones normativas emitidas y aplicadas después de realizadas las consultas internas elevan sustancialmente el riesgo de controversias jurídicas y afectan directamente la seguridad jurídica del proceso electoral.
3) Desinformación generalizada y mensajes contradictorios sobre el Formulario E-14
Como tercera alerta crítica, la MOE advirtió sobre el riesgo creciente de desinformación electoral, particularmente a partir de mensajes públicos emitidos por autoridades distintas a la organización electoral formal. La organización citó específicamente la discusión pública del 16 de febrero sobre el diligenciamiento correcto del Formulario E-14 y las precisiones posteriores emitidas por la Registraduría Nacional del Estado Civil (RNEC).
Este punto no es menor, según la MOE, ya que la información técnica electoral debe comunicarse de forma prioritaria, consistente y unificada para reducir ambigüedades peligrosas y evitar que estas se conviertan en munición propagandística dentro de las redes sociales y medios de comunicación.
4) Acreditaciones tecnológicas: contrato millonario y fallas operativas evidentes
En cuarto lugar, la MOE realizó una revisión exhaustiva de la implementación de la solución tecnológica diseñada por el CNE para acreditar testigos electorales y observadores nacionales e internacionales. La organización reportó un contrato por la impresionante suma de $384.266.333.333, lo que equivale exactamente al 13,64% de toda la contratación asociada a las elecciones de Congreso y Presidencia del año 2026, con corte informativo al 17 de febrero.
La organización observadora también señaló fallas operativas evidentes durante las pruebas de uso del sistema, incluyendo problemas persistentes en la carga masiva de datos y una notable falta de manuales accesibles para usuarios finales. La advertencia de la MOE fue directa y sin ambages: si estas limitaciones técnicas y operativas no se corrigen a tiempo, se comprometerán gravemente los plazos establecidos y, más importante aún, el ejercicio efectivo de la vigilancia electoral por parte de la ciudadanía.
5) Financiación de campañas: rezago alarmante en reportes de Cuentas Claras
Finalmente, como quinta alerta crítica, la MOE llamó la atención sobre los reportes de financiación de campañas, que presentan un rezago alarmante. De las 2.891 candidaturas registradas oficialmente, solamente 479 han realizado sus reportes correspondientes en la plataforma Cuentas Claras, lo que representa apenas el 16,5% del total.
El desglose por corporación es igualmente preocupante: en el Senado de la República el reporte alcanza solo el 20,19%, mientras que en la Cámara de Representantes se ubica en un magro 14,41%. Según el análisis de la MOE, este rezago es particularmente crítico en las circunscripciones especiales y en las CITREP. La consecuencia práctica es inequívoca: sin reportes oportunos y completos, disminuye drásticamente la transparencia del proceso y aumentan exponencialmente los cuestionamientos legítimos sobre el origen y destino de los recursos de campaña.
Las elecciones del año 2026 se aproximan en un contexto de múltiples desafíos, donde la atención a estas cinco alertas identificadas por la MOE podría marcar la diferencia entre un proceso electoral confiable y uno plagado de controversias que afecten la legitimidad de sus resultados.