Paloma Valencia enfrenta presión interna por definir fórmula vicepresidencial
La candidata presidencial Paloma Valencia, vencedora de la Gran Consulta por Colombia con más de 3,2 millones de votos el pasado 8 de marzo, enfrenta crecientes críticas internas por su demora en definir la fórmula vicepresidencial. A menos de 72 horas para el cierre oficial de inscripciones de candidaturas, mientras otros aspirantes como Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella ya completaron este trámite, Valencia mantiene en suspenso esta decisión crucial.
Reuniones sin acuerdo con Juan Daniel Oviedo
En su residencia al norte de Bogotá, la candidata ha liderado dos encuentros con Juan Daniel Oviedo, quien obtuvo el segundo lugar en la consulta con 1,2 millones de votos. Estas reuniones concluyeron con una nueva prórroga, posponiendo la decisión final para el jueves 12 de marzo. Sin embargo, la falta de acuerdo formal ha generado malestar entre sectores del uribismo y excandidatos de la coalición.
La senadora María Fernanda Cabal fue una de las voces más críticas, señalando en redes sociales que "uno no puede renunciar a principios y valores por votos. Eso sería inaceptable". Esta postura refleja preocupaciones dentro del círculo más ortodoxo del uribismo sobre posibles concesiones en temas sensibles como los procesos de paz y el papel del expresidente Álvaro Uribe.
Presión unánime desde la Gran Consulta
El pasado lunes se realizó un almuerzo con los nueve candidatos que participaron en la Gran Consulta, donde de forma unánime se solicitó a Oviedo que, como segundo en votación, aceptara el rol vicepresidencial. Aunque los acuerdos iniciales de conformación del bloque no estipulaban este punto, el amplio caudal electoral obtenido por el exdirector del Dane no pasó desapercibido entre los aliados.
La candidata Vicky Dávila utilizó una metáfora contundente para expresar sus reservas: "No hay nada peor que un matrimonio a la fuerza o por conveniencia, más temprano que tarde se revienta". En declaraciones previas a través de su cuenta de X, Dávila había enfatizado que "lo más importante de una fórmula vicepresidencial es la lealtad y el compromiso", advirtiendo que esta figura debe sumar y complementar, no competir con la candidatura principal.
Incertidumbre en momentos decisivos
La situación genera incertidumbre en un momento crucial del proceso electoral, donde la coordinación y unidad del bloque se vuelven esenciales. Los retrasos en la conformación de la fórmula contrastan con la celeridad mostrada por otros candidatos y exponen tensiones internas que podrían afectar la cohesión de la Gran Coalición por Colombia en la recta final hacia las elecciones de 2026.
Mientras Valencia y Oviedo continúan negociaciones, sectores políticos observan con preocupación cómo estas demoras podrían impactar la imagen de unidad que necesita proyectar la coalición frente al electorado colombiano.
