Partido Comunes de exFarc desaparece tras no alcanzar umbral en elecciones legislativas
El movimiento político Comunes, conformado por exintegrantes de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), ha desaparecido oficialmente como partido político tras no alcanzar el umbral mínimo del 3% de la votación nacional en las elecciones legislativas del pasado domingo. Esta situación marca un punto de inflexión en el proceso de reincorporación política establecido en el Acuerdo de Paz de 2016.
Resultados electorales y pérdida de curules
En los comicios, ninguno de los 17 candidatos presentados por el partido logró obtener una curul en el Congreso. La coalición a la que pertenecía Comunes apenas alcanzó el 0,5% de los votos para el Senado y el 0,2% para la Cámara de Representantes, cifras muy por debajo del requisito establecido por la ley electoral colombiana.
Este resultado implica que el partido pierde automáticamente el reconocimiento oficial como movimiento político y, con ello, los 10 escaños garantizados que había mantenido en el legislativo desde 2018 como parte de los beneficios del acuerdo de paz. Sandra Ramírez, única candidata al Senado por Comunes, no logró superar el umbral requerido para su elección.
Compromiso con la paz pese al revés electoral
En un comunicado emitido tras conocerse los resultados, los miembros de Comunes ratificaron su "compromiso indeclinable" con la implementación integral del Acuerdo Final de Paz. "Seguiremos caminando la palabra y trabajando día a día para que la paz sea una realidad en cada rincón de Colombia", expresaron los exguerrilleros.
El histórico pacto de 2016, que desarmó al que fuera el grupo rebelde más poderoso del continente, había permitido la creación del partido Comunes y garantizado su participación política con representación congresional durante ocho años.
Análisis del rechazo electoral
Expertos políticos consideran que el electorado colombiano muestra rechazo hacia la justicia transicional aplicada a los excombatientes, particularmente hacia los mecanismos que permiten no pagar cárcel por crímenes cometidos durante el conflicto armado. "Rebuscarse el voto no ha sido fácil", había reconocido Sandra Ramírez una semana antes de las elecciones.
La cúpula de las antiguas Farc fue condenada el año pasado a ocho años de trabajos y actividades de reparación por más de 21.000 secuestros, y aún espera sentencias por otros crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluyendo el reclutamiento de menores.
Este resultado electoral ocurre en un contexto donde persisten disidencias de las Farc que no se acogieron al proceso de paz, manteniendo actividades armadas en varias regiones del país. La desaparición del Partido Comunes plantea nuevos desafíos para la implementación completa del acuerdo y la reincorporación política de los excombatientes.
