Presidente Petro lanza advertencias sobre vulnerabilidades del sistema electoral colombiano
El presidente Gustavo Petro ha emitido nuevas alertas sobre el sistema electoral colombiano de cara a las elecciones de 2026, señalando que persiste un incumplimiento a fallos judiciales que ordenan fortalecer la autonomía tecnológica de la Organización Electoral. El mandatario cuestionó duramente que la operación continúe concentrada en un contratista privado, configurando lo que denominó un "monopolio privado tecnológico" contrario a la Constitución Nacional.
La "Registraduría paralela" y el incumplimiento de sentencias
Desde la Casa de Nariño, el jefe de Estado afirmó que existe una especie de "Registraduría paralela" bajo la órbita de la firma Thomas Greg & Sons, compañía que viene participando en procesos electorales desde 2007 y que actualmente mantiene la logística y el preconteo de votos. Petro sustentó su señalamiento en una sentencia del Consejo de Estado emitida en 2018, que ordenó a la Organización Electoral adquirir un software propio que garantizara trazabilidad completa desde las mesas de votación hasta la declaratoria oficial de resultados.
"Según el mandatario, de esa orden judicial solo se ha solucionado un 15%, mientras que el 85% restante sigue igual", manteniendo la dependencia del contratista privado. El presidente recordó que en 2021 la Registraduría Nacional del Estado Civil compró un software a la multinacional Indra destinado al Consejo Nacional Electoral, pero precisó que esa herramienta se limita únicamente a la consolidación nacional de datos departamentales, mientras que Thomas Greg mantiene el control del preconteo y la logística electoral.
Sobrecostos alarmantes y comparaciones internacionales
En su intervención, el presidente también puso el foco en los costos de los contratos electorales, revelando cifras preocupantes:
- La última licitación adjudicada a Thomas Greg ascendió a 2,75 billones de pesos
- Calificó esta cifra como un "hecho de corrupción mayúscula"
- El sobrecosto alcanzaría el 300%, con un excedente cercano a 1,8 billones de pesos
Petro comparó el gasto colombiano con el de países como Estados Unidos, Brasil y Corea del Sur, donde los sistemas son estatales y operan con presupuestos menores pese a tener más electores. "Si se comparan con los costos de EEUU, Brasil o Corea del sur, todos con softwares estatales, teniendo muchos más electores que Colombia, su costo es la mitad y hasta la tercera parte del costo de las elecciones en el país", afirmó el mandatario.
El presidente destacó la paradoja de que mientras en otros sectores la tecnología tiende a abaratar procesos, en el caso colombiano el valor del escrutinio pasó de 155.000 millones de pesos en 2013 a 1,23 billones en la actualidad, lo que representa un incremento del 78% en los costos electorales.
Vulnerabilidades técnicas y antecedentes preocupantes
El jefe de Estado cuestionó severamente la seguridad del sistema contratado, asegurando que se trata de un mecanismo "vulnerable y que se puede variar datos desde afuera de los edificios de Thomas Greg o desde adentro". En este contexto, señaló que el registrador nacional, Hernán Penagos, no permitió una auditoría técnica independiente de partidos y veedurías, limitando el proceso a lo que calificó como un "show mediático" sin transparencia real.
Petro evocó antecedentes de controversias en elecciones pasadas, incluyendo el caso de 2014 y las irregularidades denunciadas en 2022. Sobre este último episodio afirmó: "Desaparecen 500.000 votos de la coalición Pacto Histórico; la coalición logra restablecerlos gracias a sus testigos electorales y los abogados en escrutinio que logran que se abran la urnas impugnadas".
Advertencias para las elecciones de 2026
El presidente concluyó que, pese a una inversión que cifró en 4,4 billones de pesos, el Estado no conserva la propiedad intelectual del sistema electoral: "De invertir 4,4 billones en Thomas Greg la nación no queda con nada, ni siquiera con el software". Frente a este panorama de vulnerabilidad institucional, Petro instó a los testigos electorales a impugnar el mayor número de mesas en las elecciones de 2026 para que las urnas puedan ser reabiertas ante jueces.
En sus declaraciones, el mandatario enfatizó que su advertencia no responde a temores sobre el resultado electoral de su proyecto político, sino a su deber como jefe de Estado de informar sobre "uno de los peores riesgos de la democracia hasta ahora", subrayando la necesidad urgente de reformas que garanticen transparencia, autonomía tecnológica y soberanía electoral para Colombia.



