Fórmulas vicepresidenciales comienzan a perfilarse en campaña con liderazgo inicial de Quilcué
Las fórmulas vicepresidenciales han iniciado su incorporación en el debate de la campaña presidencial, aunque todavía mantienen un peso significativamente menor al de los candidatos principales que encabezan cada una de las contiendas. La más reciente encuesta realizada por la firma GAD3 proporciona una primera instantánea sobre este segmento específico de la competencia electoral y revela un mensaje dual: mientras una fórmula logra establecer una ventaja temprana, también persiste un amplio sector del electorado que no manifiesta identificación con ninguna de las opciones disponibles.
Metodología y enfoque de la medición
Es crucial destacar que la encuesta no indagó sobre la imagen favorable o desfavorable de los aspirantes a la Vicepresidencia, sino que se centró específicamente en la preferencia entre los nombres que aparecerán incluidos en el tarjetón electoral. Este matiz metodológico es fundamental para interpretar correctamente los resultados: mientras el estudio no permite extraer conclusiones definitivas sobre quién posee la mejor imagen personal, sí evidencia qué fórmulas comienzan a ganar terreno con mayor rapidez durante esta fase inicial de la campaña.
Resultados detallados y posicionamiento inicial
En esta primera fotografía del panorama vicepresidencial, Aída Marina Quilcué emerge al frente de las preferencias con un sólido 28%. Inmediatamente detrás se ubican Juan Daniel Oviedo y José Manuel Restrepo, ambos empatados en el segundo lugar con un 18% cada uno. Más abajo en la tabla de posiciones figuran Edna Cristina Bonilla y Leonardo Humberto Huerta, cada uno con un 3%, mientras el resto de los nombres se mantiene en registros del 1% o incluso por debajo de ese umbral.
Estos datos ofrecen una lectura inicial bastante clara: por el momento no existe una disputa equilibrada entre múltiples fórmulas, sino más bien una delantera marcadamente definida y un segundo escalón que se encuentra compartido entre dos contendientes. Quilcué logra establecer una distancia considerable frente a sus perseguidores más inmediatos, mientras que Oviedo y Restrepo se posicionan como las dos fórmulas que, después de ella, demuestran mayor capacidad para despegar en esta medición específica.
La significativa bolsa de indecisos y su impacto
Sin embargo, la encuesta también revela un límite evidente que impide cualquier interpretación excesivamente triunfalista. Un 18% de los consultados respondió de manera explícita "ninguno" cuando se les preguntó por su preferencia, mientras que otro 7% declaró "no sabe" o "no responde". Esto significa que aproximadamente una cuarta parte de la muestra total todavía no toma partido por ninguna fórmula vicepresidencial o simplemente no ha desarrollado una preferencia claramente definida.
Este dato sugiere de manera contundente que la competencia por la Vicepresidencia sigue siendo, al menos en esta etapa, una disputa menos consolidada que la carrera presidencial principal. Mientras las campañas de los candidatos a la presidencia ya exhiben liderazgos más visibles y definidos en cuanto a la intención de voto, las fórmulas vicepresidenciales todavía atraviesan una fase de instalación más lenta y gradual, con márgenes considerablemente amplios para moverse y reposicionarse durante las próximas semanas.
Detalles técnicos y consideraciones metodológicas
La encuesta, de acuerdo con el informe técnico detallado, fue realizada entre el 16 y el 18 de marzo de 2026, mediante 1.200 entrevistas telefónicas dirigidas a personas mayores de edad con derecho a voto y acceso a telefonía móvil. El estudio reporta un margen de error máximo aproximado de ±3,0% para el total de la muestra, lo que implica que diferencias mínimas entre quienes registran 1% o menos no deben ser sobreinterpretadas.
El mensaje central y más robusto de la encuesta se encuentra en otro ámbito: una fórmula logra abrir una ventaja inicial significativa, dos comparten de manera equitativa el segundo lugar y todavía existe una bolsa electoral relevante que no se inclina por ninguna opción disponible. Esta dinámica establece un escenario donde queda mucho espacio por disputar en las próximas etapas de la campaña.



