Graves amenazas de muerte sacuden campaña presidencial colombiana
El panorama electoral colombiano enfrenta una nueva crisis de seguridad tras la denuncia pública del expresidente Álvaro Uribe Vélez sobre graves amenazas contra la candidata presidencial Paloma Valencia. Este domingo, Uribe alertó sobre intimidaciones dirigidas a la senadora del Centro Democrático, luego de que comenzara a circular en redes sociales una imagen con una corona fúnebre acompañada de su fotografía.
Imágenes mortuorias que generan alarma nacional
El mensaje difundido en la red social X mostraba a la senadora Valencia en blanco y negro junto a la frase "Descanse en paz" y el año 2026, lo que fue interpretado como una amenaza directa en medio de la contienda electoral. La publicación generó una inmediata reacción política y encendió todas las alertas sobre la protección de los candidatos presidenciales.
"Todos tenemos que cuidar a Paloma. ¿Por qué hay redes que se prestan para esto?", cuestionó Uribe Vélez, quien además calificó a los responsables como "bandidos cobardes" y exigió mayores garantías para la aspirante presidencial.
Patrón de intimidación que afecta a múltiples candidatos
La situación no sería aislada, según las investigaciones preliminares. Una amenaza similar habría afectado al abogado y también candidato presidencial Abelardo De la Espriella, de quien circuló otra imagen con características mortuorias y un mensaje análogo. Ambas piezas gráficas, ampliamente compartidas en plataformas digitales, presentan a los dos candidatos como si se tratara de avisos fúnebres, configurando lo que expertos consideran un intento sistemático de intimidación política.
Comunicado oficial y llamado urgente a la Fiscalía
A través de un comunicado oficial, la campaña de Paloma Valencia rechazó categóricamente lo ocurrido y calificó estas acciones como "hechos extremadamente graves" que ponen en riesgo su integridad física y afectan el libre ejercicio de la política democrática.
"Este tipo de acciones buscan intimidar, generar miedo y condicionar el debate democrático en el país", advirtió la candidata, quien expresó profunda preocupación por el deterioro del clima político nacional.
Valencia alertó específicamente sobre lo que considera una falta de garantías suficientes de seguridad para la oposición en el actual proceso electoral, sugiriendo que estas podrían estar concentradas en sectores cercanos al Gobierno nacional.
Ante la gravedad de los hechos, la candidata hizo un llamado directo y urgente a la Fiscalía General de la Nación: "He pedido que se investigue de manera inmediata, se identifique a los responsables y se garantice su judicialización", enfatizó Valencia, quien además advirtió sobre una posible "combinación de formas de lucha" que podría afectar la transparencia electoral.
Preocupación generalizada por el ambiente político
Las amenazas han reavivado el debate nacional sobre la seguridad electoral en Colombia, especialmente en un contexto marcado por:
- Alta polarización política entre sectores ideológicos
- Uso creciente de redes sociales como escenario de confrontación
- Preocupación por desincentivar la participación ciudadana
- Riesgo para la libertad de expresión política
En su pronunciamiento público, la candidata Valencia hizo un llamado a la ciudadanía y a todos los sectores políticos: "Debemos rechazar de manera unánime la violencia, tanto física como digital", sostuvo, buscando generar consenso alrededor de la protección democrática.
Nuevo episodio en creciente tensión política
La circulación de estas imágenes con coronas fúnebres se suma a una serie de hechos que han elevado significativamente la tensión política en Colombia durante la campaña presidencial. Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones correspondientes, crecen las exigencias de diversos sectores para que se refuercen las medidas de protección a todos los candidatos.
Por ahora, tanto Paloma Valencia como Abelardo De la Espriella continúan desarrollando sus actividades políticas programadas, aunque lo hacen en medio de un ambiente de incertidumbre y preocupación por su seguridad personal y la de sus equipos de campaña.
Este preocupante episodio deja en evidencia los riesgos concretos que enfrentan los actores políticos en Colombia y abre un nuevo capítulo en el debate nacional sobre las garantías democráticas necesarias para procesos electorales transparentes y seguros.



