Amaranta Hank defiende su pasado y llega al Congreso: 'Fue un grito de resistencia'
Amaranta Hank defiende su pasado y llega al Congreso

Amaranta Hank responde a las críticas por su pasado y defiende su llegada al Congreso

La senadora electa Alejandra Omaña, conocida con el seudónimo de Amaranta Hank, ha roto su silencio ante las múltiples críticas que recibió tras confesar aspectos controvertidos de su pasado. La congresista electa, quien usaba ese nombre cuando formaba parte de la industria del entretenimiento para adultos, ha enfrentado cuestionamientos por admitir que trabajó falsificando documentos en su juventud.

Revelaciones sobre un pasado complejo

"El primer trabajo que yo tuve fue falsificando documentos, falsificaba cédulas venezolanas", afirmó Omaña de manera directa. "Y luego, más adelante, fue que fui a parar a esta discoteca, y más adelante de eso, fui la novia durante casi tres años de un hombre bastante peligroso", agregó la senadora electa.

Según sus propias declaraciones, mantuvo una relación con un individuo considerado peligroso, quien le brindaba protección en un contexto difícil. "Sentía que tenía la necesidad de que alguien me cuidara y tenía que buscar al más fuerte para que el más fuerte me cuidara", explicó Omaña, reflexionando sobre aquellas decisiones.

Respuesta en redes sociales

Frente a las acusaciones que circulaban en días recientes, la congresista electa decidió responder directamente a través de sus cuentas en redes sociales. "En días pasados estaban diciendo que yo 'trabajé con narcotraficantes' y mostraron como una gran investigación un video que estuvo muchos años en YouTube", escribió en la plataforma X.

Omaña fue enfática al señalar que "no descubrieron nada", recordando que ya había documentado esos aspectos de su vida en un libro y en numerosas entrevistas en podcasts. La senadora electa detalló que a los 16 años, mientras cursaba décimo grado, trabajaba en una discoteca primero como mesera y luego como administradora por necesidad económica.

Contexto de precariedad y violencia

La congresista profundizó en los detalles de su pasado, argumentando que las acciones cuestionadas fueron resultado de un entorno marcado por la precariedad económica y la violencia estructural. "La primera imagen que recuerdo de mi infancia es una persona asesinada a la vuelta de mi casa", reveló Omaña.

Sobre la falsificación de documentos, explicó: "Mencionaron que falsifiqué cédulas y fue así, tenía 13 años y era lo que mucha gente hacía en ese entonces para sobrevivir con las carpetas de divisas de cadivi". La senadora electa insistió en que no tiene nada que ocultar porque precisamente ha sido transparente sobre toda su historia.

Según su relato, fue esa experiencia de vivir en medio del conflicto lo que la llevó a adoptar una postura progresista. "Fue en medio de una clase de la universidad que descubrí que mi realidad tan violenta se llamaba conflicto armado y por eso a los 17-18 años empecé a escribir", contó Omaña, añadiendo que incluso recibió amenazas que la obligaron a abandonar su ciudad en tres ocasiones.

Un pasado que forja el presente

La senadora electa concluyó con una poderosa declaración sobre cómo su pasado influyó en su trayectoria política actual. "No me avergüenzo de absolutamente nada de mi pasado porque cada historia vivida fue un grito de impotencia ante la desigualdad del país y la resistencia que hoy me lleva a ser senadora electa de la República", afirmó Omaña.

"Acá lo que hay es realidad", finalizó la congresista del Pacto Histórico, subrayando que su experiencia personal, marcada por la adversidad, ha sido fundamental para desarrollar el criterio que hoy la lleva a ocupar una curul en el Congreso colombiano.