De sacerdote a congresista: Arnulfo Mina, el líder tumaqueño elegido para la Cámara de Paz
Arnulfo Mina: de sacerdote a representante de paz en el Congreso

Un líder con raíces en la fe y el servicio comunitario

Arnulfo Mina Garcés, conocido durante décadas como "padre Arnulfo Mina" en el municipio de Tumaco, ha dado un giro trascendental en su vida de servicio. Tras 35 años ejerciendo el ministerio sacerdotal en la Diócesis del puerto nariñense, este líder de 62 años fue elegido con 26.013 votos como representante a la Cámara por las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (Citrep).

La transición del altar al hemiciclo

"Esta victoria no es mía, es del pueblo", expresó Mina Garcés al conocer los resultados oficiales de la Registraduría Nacional. Su elección representa un hito para las comunidades del litoral Pacífico nariñense, que durante décadas han sufrido los embates del conflicto armado y el abandono estatal.

El ahora congresista recibió el aval del Consejo Comunitario Río Gualajo en Tumaco, donde logró construir puentes entre la religión y la política con un mensaje coherente y moderado que llegó a todos los sectores sociales. "Seguiré trabajando por la paz del territorio, las comunidades, la dignidad del campo y un futuro mejor", manifestó el líder social tumaqueño.

Raíces familiares y formación en valores

Arnulfo Mina atribuye su vocación de servicio a la influencia directa de su padre, quien fue líder comunitario y catequista en su comunidad. "Mi papá me fue induciendo desde el campo de la fe, primero a conocer mucho más a Dios, segundo a relacionarme mucho más con todo tipo de personas", explicó el nuevo representante.

Entre sus principales fortalezas destaca su pasión por la lectura, la defensa de la naturaleza y una abnegada dedicación a la oración diaria. Se describe a sí mismo como un hombre que valora la sencillez y la humildad: "No me gusta aparentar lo que no soy, me gusta mucho relacionarme con los demás".

Una incursión política con propósito transformador

Hace aproximadamente diez años, Arnulfo Mina tomó la decisión de incursionar en la política con una convicción clara: "Estos pueblos no van a cambiar si no hay voluntad política". Para él, su logro actual representa un viejo anhelo del pueblo tumaqueño, que por décadas ha vivido los horrores de la violencia.

"He decidido servir desde el punto de vista político porque sé que desde lo político se decide realmente la transformación del territorio", declaró el representante electo, quien tiene muy claras sus prioridades legislativas.

Agenda legislativa centrada en las víctimas

Entre sus principales compromisos destacan:

  • Defender los acuerdos de La Habana y su implementación integral
  • Garantizar atención efectiva a las víctimas del conflicto armado
  • Trabajar por la paz territorial y el desarrollo regional
  • Reivindicar los derechos de las comunidades afectadas por la violencia

"Con esta Cámara de Paz la función principal es defender los acuerdos de La Habana, la atención a las personas que han sufrido el conflicto armado, es decir, las víctimas", aseguró Mina Garcés.

El desafío de recuperar la confianza institucional

El líder consideró que una de sus tareas más urgentes en el Congreso será recuperar la confianza de las víctimas que no han encontrado apoyo suficiente en los gobiernos de turno. "Para recuperar la confianza de las víctimas hay que seguir luchando por mejorar la calidad de vida, la reconstrucción del tejido social y seguir luchando por la paz territorial", añadió.

Durante su larga trayectoria, Arnulfo Mina ha jugado un papel crucial como mediador en conflictos entre grupos armados ilegales y autoridades, además de destacarse como defensor de derechos humanos ante el abandono estatal y los asesinatos de líderes sociales en Tumaco.

Un mandato con sello comunitario

Como representante del Consejo Comunitario del Río Gualajo, el congresista electo enfatizó que su principal tarea será representar a las víctimas y transformar el territorio mediante la gestión de servicios básicos y el bienestar común. Agradeció especialmente a las comunidades de los once municipios del litoral Pacífico nariñense que depositaron su confianza en él.

"Esta credencial que voy a portar no es mía, es de las comunidades para luchar por sus derechos, para buscar su bienestar colectivo", afirmó con determinación. "No los voy a defraudar con la ayuda de Dios".

Arnulfo Mina concluyó con una petición especial: "Le pido a Dios que me dé sabiduría para que estos cuatro años que vamos a estar en el Congreso de la República, sea para trabajar por la paz territorial, por el desarrollo territorial y la reivindicación de los derechos de las víctimas del conflicto armado".