En su más reciente columna, Fidel Cano aborda una preocupante realidad: la falta de criterio en la toma de decisiones políticas ha sumergido al país en una batalla política que trasciende los intereses colectivos. El autor señala que esta situación no solo afecta la gobernabilidad, sino que también erosiona la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
El origen del conflicto
Cano explica que el problema se origina en la incapacidad de los líderes para priorizar el bien común sobre las disputas partidistas. La polarización ha llevado a que cada decisión se convierta en un campo de batalla, donde el diálogo y el consenso brillan por su ausencia.
Consecuencias para la sociedad
El columnista advierte que esta lucha constante tiene efectos directos en la calidad de vida de los colombianos. La falta de acuerdos en temas clave como la salud, la educación y la seguridad genera incertidumbre y retrasa el progreso del país.
Además, Cano critica la postura de algunos sectores que, en lugar de buscar soluciones, prefieren mantener el conflicto para obtener beneficios políticos. Esto, según él, demuestra una profunda falta de criterio y responsabilidad.
Un llamado a la reflexión
Frente a este panorama, el autor hace un llamado a los actores políticos para que reflexionen sobre su papel y la necesidad de anteponer el interés nacional. Solo así se podrá superar la crisis y recuperar la confianza de una ciudadanía cansada de enfrentamientos estériles.
En conclusión, la columna de Fidel Cano es un recordatorio de que la política debe ser un instrumento para construir, no para destruir. La falta de criterio nos ha llevado a un callejón sin salida, pero aún es posible cambiar el rumbo si se prioriza el diálogo y el bienestar común.



