Las razones detrás del pobre desempeño electoral de Roy Barreras en la consulta presidencial
Roy Barreras emergió como uno de los grandes derrotados de las consultas del domingo, a pesar de haberse impuesto frente a Daniel Quintero. Su victoria resultó ser pírrica, con una votación que ni siquiera alcanzó los 300.000 sufragios, una cifra que condiciona severamente su participación en la primera vuelta presidencial donde buscaba la adhesión de Iván Cepeda.
Estrategias fallidas y apoyos que nunca llegaron
La campaña de Barreras se basó en una estrategia que buscaba llamar a la izquierda a votar por él como forma de vencer la consulta del uribismo, pero este planteamiento no surtió efecto. Tampoco funcionaron las supuestas estructuras políticas que habían anunciado su respaldo al excongresista y exembajador.
Se esperaban apoyos significativos del Partido de la U, del clan Torres y del grupo de Musa Besaile, entre otros actores políticos tradicionales, pero los resultados demuestran que estos respaldos nunca se materializaron de manera efectiva.
Andrés Miguel Sampayo, doctor en Estudios Políticos de la Universidad del Rosario, había advertido previamente que los resultados electorales de Barreras dependían crucialmente de que "partidos tradicionales que están en el gobierno del cambio lo apoyaran en masa". Sin embargo, esta condición no se cumplió.
Errores en la dirección de la campaña
Varios analistas habían señalado que la estrategia de Barreras no era la correcta. Normalmente, son los candidatos de las consultas quienes arrastran las listas al Congreso, no al contrario. Barreras intentó invertir esta lógica, buscando que las estructuras políticas lo impulsaran, pero esta aproximación no funcionó.
Cercanos al candidato revelaron a EL TIEMPO que uno de los grandes problemas del excongresista fue equivocarse en las prioridades. "Buscó primero las maquinarias y luego la opinión, ese fue su entierro", señalaron fuentes consultadas.
Estas mismas fuentes pusieron como ejemplo las reuniones con Musa Besaile y el aval a su esposa en la fallida lista del Frente Amplio Unitario, así como encuentros organizados en Barranquilla por la familia Torres. Los consultados indicaron que Barreras coqueteó excesivamente con las estructuras políticas y no se preocupó por posicionarse inicialmente ante la opinión pública, siendo las elecciones presidenciales más enfocadas en este último fenómeno.
Historial electoral limitado y problemas de imagen
Históricamente, Roy Barreras no ha demostrado ser un gran elector. En 2022, su desempeño electoral no pudo medirse adecuadamente pues hizo parte de la lista cerrada del Pacto Histórico. Retrocediendo a 2018, aunque logró la mayor votación del Partido de la U, apenas alcanzó los 110.358 votos, lo que significó ser la décima votación a nivel global, siendo superado por otros perfiles como Gustavo Bolívar, Efraín Cepeda y Lidio García.
Esta tendencia se confirma al observar su desempeño en 2014, cuando obtuvo 80.534 votos, siendo el décimo senador con mejor desempeño de su partido. Estos datos revelan que Barreras no ha sido un político con tendencias a amplias votaciones, sino que se ha destacado principalmente por sus habilidades como operador político.
Además, Barreras ha tenido que cargar con la fama de supuestamente estar vinculado con actividades clientelistas en la política. La imagen que ha construido a lo largo de su carrera lo ha convertido en blanco de críticas y de mala recepción por un amplio sector popular.
Falta de apoyo del gobierno y contexto político desfavorable
Gonzalo Araujo, analista político, señaló que el problema de Barreras radica en el actual panorama político. "Roy es un gran estratega y mercader de la política. No obstante, dejó de ser útil para la izquierda, que en esta ocasión, a diferencia de las elecciones de 2022, no necesita apelar más al centro, pues hoy a Cepeda le alcanza el impulso para llegar sin acuerdos a la segunda vuelta presidencial", indicó Araujo.
Aunque Barreras intentó mostrarse como una continuidad segura del cambio iniciado por el gobierno de Gustavo Petro, lo cierto es que no contó con el apoyo del Ejecutivo. El primer mandatario había dejado claro en sus comunicaciones que no participaría de la consulta, puesto que no tenía candidato.
Esta posición terminó condenando cualquier aspiración de Barreras, a quien el Presidente le expresó su molestia por su deseo de continuar con la consulta presidencial sin Iván Cepeda. Petro también había manifestado su descontento con que se llevara una lista abierta por fuera del Pacto Histórico.
Precisamente este lunes, tras conocerse los resultados, el mandatario recalcó este tema al señalar que el Pacto Histórico habría podido tener más curules si se le sumaban los votos obtenidos por la lista de Barreras. "Siempre la división por figurar de manera personal es autodestructiva", indicó el presidente Petro, en lo que muchos interpretaron como una crítica directa a la estrategia del excongresista.
La combinación de estos factores -estrategias fallidas, falta de apoyo gubernamental, historial electoral limitado y problemas de imagen- explica la debacle electoral de Roy Barreras, quien aunque técnicamente ganó la consulta, lo hizo con un músculo electoral tan reducido que pone en duda su capacidad de influencia en el proceso presidencial que se avecina.
