Advertencia histórica sobre proyecto constituyente
En una columna que ha generado intenso debate político, el exconstituyente y exvicepresidente Humberto de la Calle lanzó una severa advertencia sobre el proyecto de Asamblea Constituyente promovido por el gobierno del presidente Gustavo Petro. Según el análisis publicado en El Espectador, la iniciativa "acude al modelo del fascismo italiano, del franquismo español y de la constituyente estamentaria-criolla de Laureano Gómez".
Un mecanismo que anula la democracia
De la Calle argumenta que este proyecto constituye un "contragolpe de Estado" porque elimina todo valor representativo al voto de la oposición, anula el desacuerdo, mata el pluralismo y desmonta el principio liberal de representación política. "El remedio anula al Congreso en favor de un soberano omnímodo", escribió el exconstituyente, destacando que la receta del fascismo contra la democracia constitucional es el corporativismo dirigista del Estado autocrático bajo la égida del caudillo.
La iniciativa, que ya comenzó la recolección de firmas, presenta según De la Calle preocupantes similitudes con proyectos que han fracasado en otros países. "Copia de la iniciativa sectaria, radical, que acaba de fracasar en Chile, responsable del descalabro electoral de la izquierda en favor del pinochetismo renacido en ese país", señaló.
Estructura y poderes cuestionados
El proyecto contempla una Asamblea con 71 delegados, donde solo 44 serían elegidos por voto universal y el resto sería entregado a "los pueblos" por decisión del presidente. Más preocupante aún, según el análisis, es que el proyecto otorga al presidente poderes para:
- Señalar los requisitos de los delegados
- Definir cada grupo social
- Establecer procedimientos internos para presentar listas
"Todo un aparato al servicio del caudillo", afirmó De la Calle, quien ve en esta estructura un ataque directo a los poderes Legislativo y Judicial, contrapesos esenciales al Ejecutivo que fueron moldeados en épica lucha de cuatro siglos.
El corporativismo como modelo
El exconstituyente explica que el corporativismo que adoptaría esta constituyente organiza el Estado sobre grupos de interés profesional e identidades colectivas, matizando la fórmula tradicional avalada por la Iglesia que Álvaro Uribe también ha adoptado. "A diferencia del expresidente, que ha propugnado una 'economía cristiana, sin odio de clases', Petro parece optar por el corporativismo dirigista del fascismo", señaló.
Este modelo, según el análisis, coopta a corporaciones, gremios e identidades colectivas, las subordina y las transforma en órganos del Estado autoritario. De la Calle recordó el precedente histórico de 1939, cuando Mussolini presidió en Roma la suplantación de la Cámara de Diputados por la Cámara de los Fascios y las Corporaciones.
Interrogantes pendientes
La columna plantea varias preguntas cruciales para el debate nacional:
- ¿Se repetirá en Colombia aquella avanzada de "los pueblos" cooptados por una voluntad de hierro?
- ¿O acaso se trata de una reforma constitucional similar a la del Laureano franquista?
- ¿Qué dirá Iván Cepeda, candidato del movimiento que apadrina este proyecto?
- ¿Es el proyecto de Gustavo Petro también el proyecto de Cepeda?
La advertencia de Humberto de la Calle llega en un momento crucial, cuando el presidente Petro ha llamado "delincuentes" a los titulares del Congreso y de las Cortes, argumentando que "si esto se llama democracia, hay un constituyente y un constituido". El debate sobre los límites del poder y la preservación de las instituciones democráticas se intensifica en Colombia.