De la Espriella reaviva polémica gastronómica con comentarios sobre platos bogotanos
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella volvió a generar controversia este domingo 12 de abril durante una entrevista con la periodista Vicky Dávila, donde reafirmó su conocida aversión por la changua y utilizó el término "potaje carcelario" para referirse a otro plato tradicional de la capital colombiana.
Una postura que mantiene desde hace años
Durante la conversación, Dávila cuestionó al abogado sobre cómo planeaba conectar con ciudadanos que lo perciben como una figura "elitista". En respuesta, De la Espriella defendió su autenticidad y aseguró mantener la misma personalidad de décadas atrás. "Vicky, tú me conoces hace veintipico de años. Yo soy el mismo personaje que conociste hace veintipico de años, tú lo sabes en tu corazón", afirmó el precandidato.
El político añadió: "Yo puedo disfrutar una cosa espectacular o una cosa de barrio", intentando mostrar versatilidad en sus gustos personales. Sin embargo, fue su referencia a los hábitos alimenticios en Bogotá lo que captó mayor atención mediática.
La changua: su límite gastronómico
De la Espriella fue específico al señalar sus preferencias culinarias: "Cuando voy a Bogotá, a la sede, todos los días como potaje carcelario, que cariñosamente le digo potaje carcelario. Con lo que nunca voy a poder es con la changua".
El candidato justificó su postura argumentando: "Tengo derecho a que no me gusten esas cosas, pero a mí el potaje me encanta". Estas declaraciones reavivaron una polémica que ya había circulado ampliamente en redes sociales y espacios de opinión pública en años anteriores.
Antecedentes controvertidos con el ajiaco
La actual controversia se conecta con comentarios previos del candidato sobre el ajiaco, otro plato emblemático de la gastronomía bogotana. En ocasiones anteriores, De la Espriella había sido criticado por referirse a esta preparación en términos considerados despectivos por algunos sectores.
El político ha sostenido que sus declaraciones han sido tomadas en tono de "mamadera de gallo" y como respuesta a provocaciones previas. No obstante, la interpretación de sus palabras continúa generando discusiones sobre:
- Regionalismo e identidad cultural
- Respeto por las tradiciones culinarias
- La relación entre figuras públicas y símbolos culturales
Un estilo político que genera reacciones
Frente a las críticas por sus declaraciones, De la Espriella mantuvo una postura firme durante la entrevista: "Yo soy así, yo no tengo que hacer cálculos. Prefiero ser querido por lo que soy, que admirado por lo que no soy".
Esta filosofía personal parece extenderse a su comunicación pública, donde evita moderar sus opiniones incluso sobre temas sensibles como la gastronomía regional. El candidato añadió: "Yo tengo al pueblo en el corazón, pero en la cabeza tengo al mundo", buscando equilibrar su conexión local con una perspectiva global.
Impacto en redes sociales y opinión pública
Las declaraciones del domingo rápidamente se viralizaron en plataformas digitales, donde usuarios dividieron sus opiniones entre quienes defienden el derecho a preferencias personales y quienes consideran los comentarios como faltas de respeto a tradiciones culturales.
Esta no es la primera vez que comentarios gastronómicos de De la Espriella generan amplia discusión pública. Anteriormente, sus referencias al ajiaco habían desatado debates similares, demostrando cómo la comida puede convertirse en un campo de batalla simbólico en la política colombiana.
La polémica se enmarca en un contexto electoral donde la conexión con diferentes regiones y sus culturas representa un factor significativo para los aspirantes presidenciales. Mientras algunos analistas consideran estas declaraciones como auténticas, otros las ven como potencialmente alienantes para sectores específicos del electorado.



