El 'cheque en blanco' moral: cómo la política colombiana justifica transgresiones
El 'cheque en blanco' moral en la política colombiana

El 'cheque en blanco' moral: cómo la política colombiana justifica transgresiones

En un episodio reciente de su podcast, el columnista Ezra Klein conversó con el analista Fareed Zakaria sobre la postura del expresidente Donald Trump hacia Irán. Zakaria argumentó que las amenazas de Trump no son solo imprudentes, sino moralmente reprochables, al sugerir la destrucción de una civilización entera. Para Zakaria, esto refleja un deterioro profundo de los límites morales que, desde 1945, habían enmarcado la política exterior estadounidense, desplazando el juicio ético por lecturas puramente estratégicas.

La lógica del permiso en Colombia

Este debate resuena fuertemente en Colombia, donde hemos presenciado varios 'cheques en blanco' morales. En nombre de la seguridad, la derecha instaló eslóganes como 'ahora sí podemos ir a las fincas', que consolidaron una idea de éxito incuestionable. Este clima de permisividad permitió graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo asesinatos de jóvenes presentados como bajas en combate. El problema no es solo lo que el Estado hace, sino la disposición de la sociedad a aceptar que, según las circunstancias, conviene relajar los escrúpulos y justificar transgresiones desde el inicio.

La izquierda y el discurso de la representación

Hoy, la izquierda repite un libreto similar, aunque con un lenguaje distinto. Frases como 'por fin llegaron quienes antes no llegaban' o 'por fin gobiernan sectores históricamente excluidos' tienen un valor político y simbólico innegable. Sin embargo, esto no debe convertirse en una excusa para eximir corrupción, improvisación, clientelismo o incompetencia. Hemos visto casos donde capturados por presunto homicidio se rebautizan como gestores de paz para suspender juicios, mostrando cómo la inclusión, por deseable que sea, no es un comodín moral.

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El deterioro de los valores democráticos

El punto de Klein es iluminador: el deterioro comienza cuando dejamos de defender valores y empezamos a defender estructuras, lealtades o identidades. En Colombia, una parte de la derecha defendió la seguridad—una prioridad legítima frente a secuestros y asesinatos—pero esto no justificaba mirar para otro lado ante el abuso. De manera similar, una parte de la izquierda hoy defiende la representación, aun cuando esta pide indulgencia frente al desorden o la corrupción que debilita al Estado.

Cambia el lenguaje moral, pero no cambia la lógica del permiso. Este 'cheque en blanco' no solo produce gobiernos que cruzan límites con impunidad, sino también ciudadanos cada vez más dispuestos a ceder moralmente, juzgando según el bando y no según principios. De cara a las elecciones, el riesgo no es solo volver a escoger mal, sino volver a elegir una absolución anticipada que erosiona la democracia.

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