Análisis: El creciente peso de las consultas presidenciales en Colombia hacia 2026
El peso creciente de las consultas presidenciales en Colombia

El tamaño de las consultas presidenciales: un termómetro del poder político real

Con datos históricos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, se ha realizado un ejercicio analítico para dimensionar el impacto y la magnitud que podrían tener las consultas presidenciales en las elecciones de 2026. Este análisis no se limita a un simple trámite interno de los partidos, sino que representa la vitrina donde cada bloque político exhibe su músculo real para movilizar electores y construir el relato de la denominada "tercera vuelta" electoral.

La métrica clave: porcentaje de votos de consulta frente a la votación congresional

La unidad de medida central en este estudio es el total de votos depositados en las consultas el mismo día de las elecciones al Congreso. Este volumen se compara con la votación total del día para obtener un porcentaje que indica qué proporción de los ciudadanos que acudieron a las urnas para elegir congresistas también marcaron el tarjetón de las consultas internas.

Esta proporción no es estática y varía significativamente según factores como:

  • El nivel de competencia y atractivo de las consultas en cada ciclo electoral.
  • El número de consultas en juego simultáneamente.
  • El comportamiento del votante frente a la opción de participar en procesos internos.

La evolución histórica: de 2010 a 2022

Los datos concretos revelan una tendencia ascendente marcada en la participación en consultas:

  1. 2010: Con un censo de 29,9 millones y una votación congresional de 12,9 millones, las consultas sumaron 2,5 millones de votos, representando el 19,3% de la votación total del día.
  2. 2018: Con un censo de 36,5 millones y votación congresional de 17,9 millones, el total de consultas ascendió a 9,49 millones, alcanzando el 53,1% de la votación del día.
  3. 2022: Con un censo de 38,8 millones y votación congresional de 18,0 millones, las consultas registraron 12,25 millones de votos, equivalente al 67,9% de la votación del día.

La línea de evolución es clara y contundente: el tamaño de las consultas ha experimentado saltos significativos, pasando del 19% al 53% y luego al 68% en apenas tres ciclos electorales.

Proyecciones para 2026: dos escenarios posibles

Para las elecciones de 2026, partiendo de un censo proyectado de 41,3 millones de ciudadanos, se plantean dos escenarios con diferentes niveles de participación:

Escenario 1: Votación congresional de 19,8 millones (48% del censo). En este caso, el total de votos en consultas sería de aproximadamente 7.332.586, representando el 37% de la votación del día.

Escenario 2: Votación congresional de 20,4 millones (49,5% del censo). Aquí, el total de consultas alcanzaría los 10.831.666 votos, equivalente al 53% de la votación del día.

La distancia entre ambos escenarios es de aproximadamente 3,5 millones de votos de consulta, con una diferencia de menos de dos puntos porcentuales en la participación total. Esta brecha subraya la sensibilidad del sistema ante variaciones mínimas en el comportamiento electoral.

Lo que realmente está en juego

El tamaño de las consultas define aspectos cruciales del panorama político:

  • Determina cuánta gente participa en la selección interna de candidatos presidenciales dentro de cada bloque.
  • Establece el músculo con el que cada candidato inicia la campaña presidencial propiamente dicha.
  • Da valor político a la frase "ganó la consulta": no es lo mismo lograr ese triunfo con 7,3 millones de votos totales en el sistema que hacerlo con 10,8 millones.

Además, este análisis ayuda a clarificar una confusión común: los votos en consulta no son equivalentes a los votos para el Senado. Se trata de conteos distintos, con tarjetones separados y lógicas diferentes. Un día electoral puede registrar una alta participación congresional junto con una consulta de menor tamaño, o viceversa, dependiendo de los incentivos específicos para marcar ese tarjetón adicional.

El dato definitivo que marcará la pauta

Cuando se conozcan los resultados reales del 8 de marzo, la cifra clave será la proporción porcentual: qué porcentaje de quienes votaron para el Congreso también participó en las consultas. Este número sintetizará el incentivo real de los ciudadanos y pondrá en tierra firme la conversación sobre la "tercera vuelta" electoral, cuantificando exactamente cuánta gente acudió a las urnas no solo para elegir representantes legislativos, sino para definir candidatos presidenciales dentro de sus bloques políticos preferidos.