Gaslighting gubernamental: La manipulación psicológica como estrategia política
En plena campaña electoral hacia la primera vuelta presidencial, el Gobierno colombiano está empleando una peligrosa técnica de manipulación psicológica conocida como gaslighting, según denuncia el columnista Ricardo Silva Romero. Esta estrategia consiste en hacer creer a la ciudadanía que está perdiendo la razón cuando cuestiona las políticas oficiales.
El arte de negar la realidad
El término gaslight, que proviene de la película clásica de 1944 donde un marido manipula a su esposa para hacerle creer que está loca, se ha convertido en la palabra más útil del mundo según el diccionario Merriam-Webster. Precisamente esta técnica es la que estaría utilizando el Ejecutivo para enfrentar las críticas.
"Como el Gobierno anda de cabeza en la campaña, en contravía del artículo 127 de la Constitución Política, se la pasa tratando de hacernos creer que estamos locos", afirma Silva Romero. Esta estrategia se manifiesta en la negación sistemática de los problemas reales que afectan al país.
La crisis sanitaria invisible
Según el análisis del columnista, el Gobierno insiste en que todo está bien en el sistema de salud, a pesar de la evidencia contraria. Se niega que esta presidencia haya arrasado con el sistema sanitario existente, que según Silva Romero podía corregirse sin necesidad de destruirlo completamente.
Los datos contradicen la narrativa oficial: los hogares colombianos en 2025 gastaron diez billones de pesos más en medicamentos que en 2022. Mientras tanto, pacientes de las EPS gubernamentales continúan sufriendo en las calles, rogando por tratamientos médicos y protestando para salvar a sus seres queridos.
Casos que duelen y se niegan
El artículo menciona dos casos emblemáticos que ilustran la gravedad de la situación:
- Kevin Acosta, paciente con hemofilia, cuya muerte se atribuye a negligencia de la EPS del Gobierno
- Jeisson Pinzón, joven con leucemia que falleció esperando la autorización de su tratamiento
Estas muertes evitables estarían relacionadas con el fracaso estruendoso de las interventorías del Estado, un hecho que el Gobierno se niega a reconocer mediante la técnica del gaslighting.
Propaganda versus realidad
Mientras RTVC republica propaganda oficial sobre "diez mil equipos de salud que ya han llegado a ocho millones de hogares", compartida por el Presidente en sus redes sociales, la realidad sanitaria muestra un panorama completamente diferente. Silva Romero describe esta situación como una debacle sanitaria que nadie en el poder parece dispuesto a reconocer.
La estrategia de gaslighting no solo es una lengua de manipulación, sino un hábito con saña de mediocres crueles, según el columnista. En tiempos de guerras de narrativas y posverdades, esta técnica se ha convertido en el instrumento predilecto para evadir responsabilidades y mantener una fachada de normalidad donde solo existe crisis.
El artículo concluye con un llamado a reconocer esta manipulación psicológica antes de que sea demasiado tarde, esperando que este sea el falso final del drama y el gaslighting sea descubierto justo a tiempo para salvar lo que queda de la democracia tambaleante.



