Renuncia histórica en la derecha colombiana
En un movimiento que sacude el panorama político nacional a escasas semanas de las cruciales elecciones legislativas y consultas interpartidistas, José Félix Lafaurie Rivera ha formalizado su salida del Centro Democrático, partido que contribuyó a fundar, anunciando simultáneamente su retorno a una colectividad histórica del conservatismo colombiano.
La carta de renuncia irrevocable
La decisión fue concretada el 24 de febrero de 2026 mediante una comunicación dirigida a la Dirección Nacional del Centro Democrático, específicamente a su director nacional, Gabriel Vallejo Chujfi. En el documento, Lafaurie fundamentó su determinación en lo que calificó como "un imperativo ético y de dignidad personal", tras acumularse numerosos desacuerdos con la conducción interna de la colectividad uribista.
El presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y miembro fundador del partido explicó que su descontento se intensificó particularmente durante el proceso de selección del candidato presidencial del Centro Democrático. Según su relato, presentó solicitudes formales y derechos de petición buscando aclaraciones sobre los mecanismos adoptados, pero no recibió respuesta alguna de la dirección partidista.
Denuncias de intereses oscuros
En su misiva, Lafaurie cuestionó abiertamente la existencia de "intereses oscuros" dentro del partido que, a su juicio, se alejan radicalmente de los principios fundacionales originales y de los postulados de transparencia y coherencia institucional que deberían guiar a cualquier organización política. Además, hizo referencia a la falta de espacios genuinos de concertación y a decisiones internas que habrían relevado a miembros de la dirección sin explicación previa alguna.
El empresario ganadero aclaró meticulosamente que su salida no pretende afectar a la candidata oficial del partido, la senadora Paloma Valencia, y precisó que continuará exigiendo respuestas y aclaraciones, aunque ahora desde su nueva condición de ciudadano independiente antes de su reintegración formal a otra colectividad.
El regreso a Salvación Nacional
Paralelamente a su renuncia, Lafaurie anunció su retorno al movimiento Salvación Nacional, colectividad histórica fundada por el dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado y actualmente liderada por su sobrino Enrique Gómez Martínez. "Regreso al lugar del que nunca me aparté en lo esencial: el legado de Álvaro Gómez en Salvación Nacional", declaró el dirigente gremial.
Esta decisión se produce en un momento especialmente sensible de la contienda electoral, dado que Salvación Nacional respalda actualmente la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella, figura que ha ganado notable visibilidad en las encuestas más recientes. Desde esta renovada plataforma política, Lafaurie afirmó que continuará "dando las batallas que exige este momento histórico", en defensa de la democracia y las instituciones nacionales.
Reacciones y consecuencias políticas
El anuncio fue acompañado por mensajes públicos de bienvenida por parte de Salvación Nacional en sus redes sociales oficiales, donde se destacó extensamente la trayectoria gremial y política del dirigente. Aunque inicialmente uno de los comunicados fue eliminado y posteriormente restablecido, el partido celebró efusivamente el retorno de quien calificaron como una figura representativa del "alvarismo" en la política colombiana.
La salida de Lafaurie del Centro Democrático evidencia fisuras internas significativas dentro del principal partido de derecha del país y plantea interrogantes sustanciales sobre el reacomodo de fuerzas dentro del espectro de la centroderecha colombiana. Este movimiento ocurre en un escenario electoral marcado por una polarización creciente y una disputa intensificada por el liderazgo efectivo de la oposición política nacional.
Con esta determinación, Lafaurie se distancia deliberadamente del liderazgo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, figura central del uribismo y referente histórico del Centro Democrático, reconfigurando así el tablero político de la derecha en vísperas de procesos electorales determinantes para el futuro inmediato del país.