Lecciones del gobierno saliente: Instituciones, presidencialismo y la lucha por el futuro
Lecciones del gobierno saliente: Instituciones y presidencialismo

Las enseñanzas de un gobierno que culmina su ciclo

Este gobierno, que pronto finalizará su mandato, deja tras de sí una serie de lecciones profundas, algunas de ellas particularmente impactantes. Una de las más cruciales es la importancia fundamental de las instituciones y su autonomía e independencia. Las cortes y el Congreso, especialmente el Senado, han desempeñado un papel vital en la defensa del Estado de derecho, el imperio de la ley y la Constitución. Su fortaleza ha sido esencial para contener las recurrentes y sistemáticas tentaciones autoritarias que han surgido desde el Palacio de Nariño. Sin esta robustez institucional, el destino de nuestro país podría haber sido muy diferente.

Los excesos del poder presidencial

Otra enseñanza clave es el exceso de poder que puede acumular quien ejerce la presidencia de la República. Este presidencialismo exacerbado debe ser limitado en el futuro para evitar desequilibrios. Además, se ha evidenciado que ciertos sectores políticos carecen de límites cuando se trata de mantenerse en el poder. Esto debería haberse anticipado desde que se conocieron los pactos con grupos criminales para ganar elecciones. Actualmente, se observa un saqueo de entidades estatales para favorecer intereses gubernamentales, un fomento a la violencia contra opositores políticos y un uso del presupuesto con fines meramente electorales.

La manipulación y la respuesta ciudadana

Un cuarto aspecto revelador es la susceptibilidad de un sector de la población a la manipulación burda. Este gobierno ha ignorado la ley para aumentar arbitrariamente el salario mínimo, sin importarle la quiebra de miles de micro y pequeños empresarios, el incremento de la inflación y el desempleo, o el crecimiento de la informalidad. Sorprendentemente, millones de personas aprueban estas medidas, lo que subraya la necesidad de una mayor conciencia crítica.

Las debilidades de la oposición y el camino a seguir

Finalmente, la administración actual ha expuesto dos debilidades colosales en quienes conforman la oposición. En primer lugar, existe una enorme dificultad para articular un relato sencillo y claro que explique al grueso de la población lo que está en juego en estas elecciones. En segundo lugar, hay una incapacidad para demostrar a los ciudadanos que la ruta socialista, que ataca emprendimientos, empresas y el sector privado, solo conduce a la pauperización. La historia ha comprobado que la única manera de superar el subdesarrollo y la pobreza es a través de la libertad y la economía social de mercado.

Todos los países que han logrado erradicar la pobreza, sin excepciones, han apostado por el capitalismo. Mientras la izquierda habla con vehemencia de los pobres, sus políticas a menudo los llevan a la miseria. Es imperativo que la oposición sea capaz de hablar de poblaciones vulnerables, colocándolas en el centro del discurso no para hacer populismo, sino para mostrar un compromiso genuino en generar condiciones que permitan una vida digna. Esto solo es posible mediante la implementación de un capitalismo social que equilibre crecimiento económico y justicia.

Las estrategias electorales y el llamado a la acción

Las estrategias descaradas del gobierno actual están dando frutos, como lo muestran las encuestas. Por eso, les importa poco que sus decisiones sean inconstitucionales o ilegales; para cuando estas caen en los tribunales, ya han cosechado ventajas electorales. Colombia exige vencer estas tácticas. El primer paso indispensable es lograr ser la mayor fuerza parlamentaria en las próximas elecciones, sin desperdiciar ni un solo voto, y asegurar un amplio apoyo a iniciativas como La Gran Consulta. Este 8 de marzo representa una oportunidad crucial para comenzar a cambiar el rumbo y defender los valores democráticos.