Ministerio de Justicia se desmarca de la convocatoria constituyente de Petro
En un giro que ha generado tensiones internas dentro del gobierno nacional, el Ministerio de Justicia no firmó la convocatoria para una Asamblea Nacional Constituyente anunciada por el presidente Gustavo Petro. Esta decisión pone en evidencia las diferencias dentro del ejecutivo respecto a una de las propuestas más ambiciosas del mandatario.
Un desacuerdo que trasciende lo administrativo
La negativa del Ministerio de Justicia a respaldar formalmente la convocatoria no es un mero trámite burocrático. Según fuentes cercanas al proceso, esta postura refleja preocupaciones jurídicas y políticas sobre la viabilidad y el momento de una reforma constitucional de tal magnitud. La cartera, encargada de velar por el marco legal del país, habría expresado reservas sobre los procedimientos y el alcance de la iniciativa.
Este episodio se enmarca en un contexto de debates intensos sobre la necesidad de modificar la Constitución de 1991. El presidente Petro ha defendido la constituyente como un mecanismo para abordar reformas estructurales en áreas como la justicia, la economía y los derechos sociales. Sin embargo, la falta de apoyo de su propio Ministerio de Justicia podría complicar los esfuerzos para avanzar en esta agenda.
Implicaciones para la estabilidad gubernamental
La ausencia de la firma del Ministerio de Justicia en la convocatoria constituyente no solo es un revés simbólico para el gobierno, sino que también plantea interrogantes sobre la cohesión interna de la administración Petro. Analistas políticos señalan que este tipo de desacuerdos públicos pueden debilitar la capacidad del ejecutivo para impulsar proyectos de gran envergadura.
Además, la situación podría tener repercusiones en las relaciones con otros poderes del Estado, como el Congreso y la Corte Constitucional, que tendrían un papel clave en cualquier proceso constituyente. La falta de un respaldo unánime dentro del gobierno podría ser utilizada por la oposición para cuestionar la legitimidad y la urgencia de la convocatoria.
En resumen, la decisión del Ministerio de Justicia de no firmar la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente revela fisuras significativas en el gobierno de Gustavo Petro. Este episodio subraya los desafíos que enfrenta el mandatario para consolidar apoyo interno en torno a sus iniciativas más transformadoras, en un escenario político marcado por la polarización y las tensiones institucionales.