Análisis de Víctor Muñoz sobre encuesta Guarumo-Ecoanalítica revela dinámicas electorales
El analista político y cofundador de Guarumo, Víctor Muñoz, ofreció un detallado análisis de la más reciente encuesta de intención de voto realizada por Guarumo y Ecoanalítica, financiada por EL TIEMPO. La medición, realizada después de las consultas interpartidistas, muestra a Iván Cepeda liderando con 37,5%, seguido por Abelardo de la Espriella con 20,2% y Paloma Valencia con 19,9%.
El efecto consulta que impulsó a Paloma Valencia
Según Muñoz, el crecimiento de Paloma Valencia se explica claramente por el efecto consulta. "La consulta le dio un impulso", afirmó el analista, destacando que los tres millones de votos obtenidos, la exposición mediática constante, el liderazgo demostrado durante el proceso y la posibilidad de mantener una campaña activa tuvieron un impacto positivo medible en las cifras actuales.
"Eso se ve en los números hoy, donde está en el margen de error ya en segundo lugar, compitiendo por ese puesto", explicó Muñoz sobre la posición de Valencia, quien prácticamente empata con Cepeda en la intención de voto para segunda vuelta.
El crecimiento de Cepeda y la fortaleza del Pacto Histórico
Paralelamente, Iván Cepeda también registra crecimiento sin haber participado en consultas, fenómeno que Muñoz atribuye directamente a los resultados positivos del Pacto Histórico en las elecciones legislativas del 8 de marzo.
"Los resultados del Pacto Histórico son muy importantes en el Congreso", señaló el analista. "Estamos hablando de 25 curules en el Senado y más de 30 representantes a la Cámara, lo que muestra que el Pacto tiene una estructura fuerte y que eso le está permitiendo crecer".
Muñoz agregó que Cepeda "crece, no al mismo nivel que Paloma, pero muestra que todavía tiene espacio y que se consolida como el único candidato de la izquierda". Este fortalecimiento se ve potenciado por el hecho de que Roy Barreras no logró demostrar fuerza suficiente en las consultas, dejando a Cepeda con prácticamente todo el espectro de izquierda y progresismo.
Polarización y niveles de rechazo entre los candidatos
Un dato llamativo de la encuesta es que tanto Cepeda como De la Espriella lideran en intención de voto, pero simultáneamente aparecen entre los candidatos por quienes más electores dicen que "nunca votaría".
Muñoz explicó esta aparente contradicción señalando que "de lado y lado, el 'nunca votaría' se explica porque a Cepeda nunca lo votaría la centroderecha y a Abelardo una porción de la izquierda". El analista destacó que, aunque Abelardo tiene menos rechazo que Cepeda en este escenario, lo que realmente revelan estos datos es un alto nivel de polarización en el electorado colombiano.
En contraste, Paloma Valencia, al posicionarse más hacia el centro político, "muerde más del centro, tiene menos rechazo o menos gente dice que nunca votaría por ella", según el análisis de Muñoz.
Transferencia de votos y escenarios de segunda vuelta
La encuesta también revela que el voto en blanco sería mayor en un escenario Cepeda-Abelardo que en uno Cepeda-Paloma, dato que Muñoz interpreta como indicador de que si Paloma Valencia llegara a segunda vuelta, sería más factible que recibiera la transferencia de votantes de Abelardo de la Espriella.
"Eso quiere decir que si Paloma pasara a segunda vuelta, es más factible que se le transfieran los votantes de Abelardo", explicó el analista. "La gente que está más a la derecha claramente no votaría por Cepeda, pero aun así el nivel de indecisión sigue siendo alto".
Respecto a Paloma Valencia, Muñoz señaló que "genera más indefinición" entre los electores, aunque aclaró que esto no significa necesariamente que esos votos indecisos se dirigirían hacia Cepeda, sino que probablemente tomarían su decisión final cuando llegue el momento de la votación.
El análisis completo de Víctor Muñoz subraya las complejas dinámicas que están moldeando el panorama electoral colombiano, donde factores como los resultados de consultas, el desempeño legislativo de las coaliciones y la polarización del electorado están redefiniendo las posiciones de los principales candidatos presidenciales.



