Presidente Petro alerta sobre amenazas contra director de Tierras y exige protección
En un preocupante anuncio durante el más reciente Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro reveló la existencia de amenazas contra la vida de Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT). El mandatario hizo un llamado directo al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, para que tome medidas inmediatas de protección.
"Quieren matar al director de ANT"
"Quieren matar al director de ANT. Entonces todo el campesinado de reforma agraria en el Magdalena Medio tiene que ser cuidado", expresó el presidente Petro ante los ministros y altos funcionarios presentes en la reunión gubernamental. Las declaraciones del mandatario se dieron en el marco de la revisión de los avances de la Reforma Agraria, una de las apuestas centrales de su gobierno.
Según las informaciones proporcionadas por el jefe de Estado, un ciudadano identificado como señor Almanza habría amenazado a Harman específicamente por su labor de restitución de tierras en el municipio de Puerto Salgar, ubicado en la estratégica región del Magdalena Medio. Esta zona ha sido históricamente compleja en términos de tenencia de tierra y presencia de grupos armados.
Llamado a crear unidad policial especializada
Durante su intervención, el presidente Petro no solo alertó sobre la situación específica del director de la ANT, sino que propuso la creación de un departamento policial especializado en la protección del campesinado colombiano. Esta iniciativa buscaría garantizar la seguridad de los funcionarios y comunidades rurales que participan en los procesos de reforma agraria.
La Agencia Nacional de Tierras tiene un papel fundamental en la implementación de la política de tierras del gobierno actual, con responsabilidades que incluyen:
- Titulación de predios para campesinos
- Restitución de tierras a víctimas del conflicto
- Solución de conflictos de acceso y uso de la tierra
- Promoción de proyectos productivos rurales
Contexto de tensiones en reforma agraria
Los esfuerzos de redistribución y regularización de tierras en Colombia frecuentemente encuentran resistencia en diversos sectores, generando tensiones en regiones donde los procesos de adjudicación colisionan con intereses particulares o dinámicas complejas de propiedad rural. La situación denunciada por Petro refleja los riesgos que enfrentan los funcionarios públicos que trabajan en estas políticas sensibles.
La Reforma Agraria promovida por el gobierno Petro busca atender desigualdades históricas en la tenencia de la tierra, un problema estructural que ha afectado al campo colombiano por décadas. Sin embargo, la implementación de estas políticas requiere no solo voluntad política, sino también garantías de seguridad para quienes las ejecutan en territorio.
El llamado del presidente al ministro de Defensa marca un precedente importante en el reconocimiento oficial de los riesgos que enfrentan los servidores públicos encargados de transformaciones sociales profundas en el país. La respuesta institucional a esta solicitud será clave para el avance de los programas de tierras en regiones con presencia de actores armados y economías ilegales.
