Petro desvela su visión para Gorgona tras recorrer sus calabozos históricos
El presidente Gustavo Petro generó sorpresa al compartir imágenes de su visita a los calabozos de la isla Gorgona, donde anunció ambiciosos planes para transformar este emblemático lugar y aprovechó para lanzar un contundente reto al candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
Una visita con propósito histórico y científico
"No estuve de paseo en Gorgona, pero quiero", aclaró el mandatario desde su cuenta de X, desmintiendo cualquier intención turística. Petro detalló que su visita tuvo múltiples objetivos: conocer la realidad de la isla que carece de hotel y muelle, dialogar con científicos comprometidos con la investigación ambiental, y adentrarse en los oscuros calabozos que funcionaron como prisión de máxima seguridad entre 1960 y 1984.
El presidente describió con crudeza lo que encontró: "Allí estuve en sus celdas, dónde me querían llevar, en los calabozos; quitaron los pozos de tortura donde solo cabe una persona que hacían descender a los presos con arneses, y allí morían". También visitó la enfermería abandonada, el cementerio y los hornos de pan, espacios que conservan la memoria de lo que calificó como "el centro de tortura que construyó la oligarquía de Colombia".
Transformación científica y preservación de la memoria
Petro reveló su plan estratégico para Gorgona: "Voy a decretar que Gorgona sea un centro de investigación científica de alto nivel nacional e internacional". El proyecto incluye la construcción de nuevas instalaciones cerca de la antigua cárcel, alimentadas con energía solar y geotérmica limpia.
El mandatario destacó la importancia biológica de la isla, hogar de especies endémicas como una rana que actualmente estudian científicas colombianas junto a un investigador alemán, buscando entender un virus que amenaza a los anfibios a nivel mundial. También señaló que en sus aguas "nacen todos los peces que llegan a la corriente de Humboldt", beneficiando a industrias pesqueras de Ecuador, Perú y China, aunque advirtió sobre la desaparición del 30% de las especies desde 1991.
Para preservar la memoria histórica, Petro anunció: "Mantendremos la memoria del centro de tortura en película en 3D de la cárcel. Debe haber un centro de memoria y algunos lugares que se puedan guardar para que la niñez pueda ver lo que no debe repetirse". Además, decretará una comisión de la verdad con tecnología científica moderna para investigar los 24 años de funcionamiento de lo que llamó "la cárcel/tumba de Gorgona".
Un reto político desde los calabozos
La visita tuvo también un componente político cuando Petro se refirió directamente a Abelardo de la Espriella, candidato presidencial: "En la foto ven lo que quiere hacerme de la Espriella, de acuerdo a sus palabras: destriparme a mí y a quienes son como yo". El presidente añadió que "gente del pueblo lo aplaude por eso", concluyendo con un desafío: "Veremos si sucede".
Petro incluso reflexionó sobre su propia política judicial: "Soy víctima de mi propio invento: buscar una fiscal que fuera independiente a la justicia, pero partí del principio de no conocer personalmente las integrantes de la terna", en aparente referencia a la fiscal general.
El legado de la "Alcatraz colombiana"
Conocida como la "Alcatraz de Colombia", la prisión de Gorgona utilizaba el aislamiento geográfico y la naturaleza selvática como guardianes naturales. Los calabozos no eran simples celdas, sino instrumentos de castigo físico y psicológico donde las condiciones de vida resultaban infrahumanas para los miles de colombianos que pasaron por allí durante sus 24 años de operación.
La publicación de Petro en redes sociales, acompañada de fotografías dentro de los calabozos, generó amplia reacción y abrió un debate sobre la memoria histórica, la transformación científica de espacios cargados de dolor, y los actuales enfrentamientos políticos en el país.