La constante evasión de responsabilidades del presidente Petro
En una de las pocas ocasiones durante su mandato, el presidente Gustavo Petro aceptó su responsabilidad en el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres (UNGRD), reconociendo en 2024 que fue él quien designó a Olmedo López en la dirección de esa entidad y pidiendo perdón públicamente. Sin embargo, este gesto ha sido la excepción que confirma la regla en su administración.
La estrategia de culpar a otros
En la mayoría de los escándalos y crisis que han marcado su gobierno, el jefe de Estado ha optado sistemáticamente por señalar a terceros como responsables. Esta práctica, aunque políticamente conveniente para proteger la imagen presidencial, revela un patrón preocupante donde los ministros y colaboradores cercanos funcionan como fusibles que absorben las culpas cuando las situaciones se complican.
Incluso se ha llegado a sugerir que Petro estaba secuestrado por sus asesores, como Laura Sarabia o Armando Benedetti, una narrativa que busca eximir al mandatario de responsabilidades directas, pese a que las decisiones finales recaen exclusivamente en él.
Casos recientes de evasión de culpas
En los últimos meses, el presidente Petro ha demostrado una facilidad pasmosa para descargar responsabilidades:
- Hidroeléctrica de Urrá: Culpó directamente al gerente Juan Acevedo por las inundaciones del río Sinú, exigiendo su renuncia y responsabilidades penales sin esperar investigaciones, pese a las condiciones climáticas extremas sin precedentes.
- Muerte de Kevin Acosta: Responsabilizó a la madre del menor por su fallecimiento, atribuyéndolo a fallas en el sistema de salud que su gobierno ha intervenido.
- Persecución de alias 'Iván Mordisco': Acusó a oficiales de la Policía de ser comprados por el cabecilla de la disidencia de las FARC-EMC, sin reconocer el debilitamiento de las Fuerzas Armadas bajo su política de paz total.
- Caso Diego Marín (alias 'papá pitufo'): Aunque admitió parcialmente responsabilidades, principalmente señaló infiltraciones en la Policía, Fiscalía y organismos de investigación, proyectando el problema hacia administraciones pasadas.
La exposición de falta de control gubernamental
Lo más grave de esta constante evasión de responsabilidades es que deja al descubierto una alarmante falta de control del presidente Petro sobre el timón del Estado. Los problemas ocurren bajo su nariz sin que demuestre capacidad para enfrentarlos o corregirlos de manera efectiva.
El gobierno se acerca a su fin con un balance preocupante: más tiempo dedicado a diagnosticar, opinar y acusar que a resolver y ejecutar soluciones concretas. Cada vez que Petro culpa a otros, no solo evade su responsabilidad, sino que expone otra faceta de su liderazgo: la incapacidad para controlar las instituciones que debería dirigir.
La polémica participación cinematográfica
En un hecho sin precedentes, se confirmó que Gustavo Petro será el primer presidente en el mundo en aparecer como extra en una película durante su mandato. Participará en una escena del filme sobre el almirante Padilla, producción financiada con recursos públicos a través de RTVC y el Ministerio de las TICS, con un contrato cercano a los 4 millones de dólares.
Esta decisión, aunque separada de los escándalos de corrupción, añade otro elemento controvertido a una administración marcada por constantes polémicas y una evidente dificultad para asumir el control efectivo del Estado colombiano.



