Petro y su gabinete firman solicitud para Asamblea Constituyente en medio de críticas
Petro firma solicitud para Asamblea Constituyente en consejo de ministros

Petro lidera firma histórica para convocar Asamblea Constituyente

En un acto cargado de simbolismo político, el presidente Gustavo Petro rubricó personalmente el formulario oficial para solicitar la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente durante el consejo de ministros realizado en la ciudad de Cartagena. Este movimiento representa un paso concreto en su estrategia para sortear los obstáculos legislativos y judiciales que han frenado parte de su agenda reformista.

Compromiso colectivo del gabinete ministerial

No fue solo el mandatario quien estampó su firma en el documento. Todos los miembros de su gabinete ministerial siguieron el ejemplo del presidente, demostrando un respaldo unánime a esta iniciativa que busca modificar la Carta Magna. Este gesto colectivo ocurre mientras el comité ciudadano, autorizado por la Registraduría Nacional desde enero, continúa su labor en calles y plazas de todo el país recolectando las millones de adhesiones necesarias para validar el proceso.

Críticas y cuestionamientos políticos

La visible participación del gobierno en esta campaña ha generado cuestionamientos de diversos sectores políticos, quienes argumentan que:

  • Figuras del progresismo y funcionarios públicos están utilizando la recolección de firmas como plataforma electoral
  • La campaña callejera podría beneficiar directamente a candidatos de izquierda en las próximas elecciones de marzo y mayo
  • Existe un conflicto de interés en la participación activa del gobierno en un proceso que debería ser estrictamente ciudadano

El respaldo explícito de la Casa de Nariño a esta iniciativa constituyente ha polarizado aún más el debate nacional sobre los mecanismos legítimos para reformar el Estado. Mientras Petro y sus aliados insisten en que esta vía es necesaria ante la oposición sistemática en el Congreso y los altos tribunales, sus críticos advierten sobre los riesgos de politizar un proceso que debería trascender los intereses partidistas.

El camino hacia la posible Asamblea Constituyente se presenta largo y complejo, con la recolección de firmas como primer escollo significativo. Lo que comenzó como una iniciativa ciudadana ahora carga con el peso político de un gobierno que ha decidido hacerla propia, transformando el debate constitucional en un campo de batalla electoral anticipado.