Petro responde con firmeza a acusaciones de Diosdado Cabello sobre propuesta antinarcóticos
El presidente colombiano Gustavo Petro respondió de manera contundente a los cuestionamientos realizados por Diosdado Cabello, dirigente del chavismo y ministro del Interior de Venezuela, quien lo acusó de apropiarse de una propuesta original de Nicolás Maduro sobre la lucha binacional contra el narcotráfico en la frontera compartida entre ambos países.
El origen del conflicto diplomático
Diosdado Cabello, en su programa televisivo semanal, afirmó categóricamente que la idea de coordinar acciones conjuntas entre los ejércitos de Colombia y Venezuela había sido planteada por el presidente Maduro a Petro hace aproximadamente un año, sin obtener respuesta alguna en ese momento. El dirigente chavista criticó con dureza que el mandatario colombiano presentara recientemente esta misma propuesta durante su encuentro con el expresidente estadounidense Donald Trump como si fuera una iniciativa propia.
"Ahora se va a Estados Unidos a decir que es idea de él", expresó Cabello visiblemente molesto, generando un nuevo roce diplomático entre Bogotá y Caracas que pone en evidencia las tensiones persistentes en las relaciones bilaterales.
La respuesta detallada del presidente Petro
Ante estas declaraciones públicas, el mandatario colombiano se pronunció a través de su cuenta oficial en la red social X, donde aclaró minuciosamente el contexto específico en el que surgió la propuesta de operaciones conjuntas. "Diosdado tiene razón, pero se equivoca en un detalle", comenzó explicando Petro en su extenso mensaje de respuesta.
El presidente detalló que efectivamente hizo la propuesta a Maduro de adelantar operaciones coordinadas entre los dos países en la frontera para detener al ELN, pero esto ocurrió específicamente "cuando se congelaron los diálogos de paz con el ELN, en los que Venezuela, al igual que Noruega, actuaba como país garante". Según Petro, su intención primordial en ese momento era frenar la violencia desbordada en la región fronteriza, especialmente tras los asesinatos de aproximadamente 200 campesinos en el Catatumbo, crímenes atribuidos directamente al ELN.
Coordinación efectiva y logros concretos
Petro sostuvo enfáticamente que sí hubo coordinación operativa con Venezuela en ese período crítico, y que su planteamiento estratégico buscaba detener simultáneamente la expansión del narcotráfico y la violencia armada en la región. "Y se equivoca Diosdado, sí hubo operación articulada del gobierno venezolano contra el ELN por el Zulia, y sí actuó el ejército colombiano contra el ELN, desde el lado de Tibú", afirmó el mandatario con datos específicos.
El Jefe de Estado colombiano también rechazó categóricamente la insinuación de que se hubiera apropiado de una propuesta ajena, argumentando que la cooperación binacional contra el narcotráfico representa una necesidad compartida que no puede ser vista como propiedad exclusiva de ningún gobierno. Petro destacó que las acciones coordinadas han permitido avances significativos en la captura de redes internacionales de droga y en la interdicción de cargamentos estratégicos.
"La captura del submarino con 10 toneladas, cerca a Azores en Portugal, y la operación, es fruto de esta articulación", ejemplificó el presidente, añadiendo que "he repetido que este método es más eficaz y ahorra vidas humanas".
Posición clara sobre intervención extranjera
De manera igualmente contundente, Petro dejó en claro que nunca estuvo a favor de una ofensiva militar por parte de Estados Unidos contra Venezuela. "No apoyé ninguna forma de invasión al país hermano, ni el bombardeo a Caracas", declaró el mandatario, enfatizando su convicción de que "la acción contra el narcotráfico desde el punto de vista policial, debe ser ya a nivel mundial y profundamente a nivel latinoamericano del caribe y americano".
Esta respuesta exhaustiva del presidente colombiano se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales y demuestra la complejidad de las relaciones diplomáticas en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, donde las acusaciones públicas requieren aclaraciones precisas para evitar malentendidos que puedan afectar la cooperación bilateral necesaria para enfrentar estos desafíos transnacionales.



