Nuevo intercambio de críticas entre el presidente y el alcalde de Medellín
Como ya es habitual en la escena política colombiana, el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, protagonizaron un nuevo enfrentamiento público a través de redes sociales. La discusión se originó tras la decisión del Gobierno Nacional de rechazar la ayuda humanitaria ofrecida por Estados Unidos para atender la emergencia climática que afecta a miles de familias en el departamento de Córdoba y la subregión del Urabá antioqueño.
El detonante: el rechazo a la ayuda internacional
En horas de la noche del 18 de febrero, la Cancillería nacional y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres emitieron un comunicado conjunto explicando que el mecanismo de ayuda internacional solo se activa por solicitud propia de la administración nacional. Las entidades aseguraron que la respuesta a la emergencia en las regiones afectadas ya estaba garantizada por el Gobierno colombiano.
Esta decisión generó inmediatas reacciones críticas desde diversos sectores políticos. Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, fue uno de los primeros en manifestar su desacuerdo a través de su cuenta de X: "Absurdo. Un Gobierno Nacional que rechaza ayuda internacional para los damnificados en Córdoba. Les gusta ver sufrir a la gente. Indigna. Ya nada sorprende", escribió el mandatario local.
La respuesta presidencial y la ampliación del debate
Cuatro horas después, el presidente Gustavo Petro respondió al alcalde Gutiérrez, pero amplió significativamente los temas de discusión más allá de la ayuda humanitaria. En primer lugar, el jefe de Estado hizo referencia a las tarifas de energía de Empresas Públicas de Medellín: "Si EPM hubiera ajustado sus tarifas de energía eléctrica a la fórmula propuesta por el gobierno y la CREG, hoy las tarifas de energía eléctrica a toda la población antioqueña, y de Colombia y el riesgo sobre el bajo Cauca y La Mojana sería la mitad".
Petro continuó su argumentación señalando: "En mi opinión existe mucha miserabilidad al tratar como estrategia gerencial el haber dejado subir las tarifas de energía eléctrica a precio de gas, cuando los embalses estaban a reventar. Eso se llama especular, Federico, y es muy miserable con la población de Medellín y Antioquia y de toda Colombia".
El presidente dirigió luego un mensaje directo a la empresa antioqueña: "Le solicito que EPM se adhiera ya a la nueva fórmula tarifaria de la CREG, para que, como ordena la constitución, las tarifas se ajusten a sus costos de generar y evitar así damnificados por dejar llenar los embalses cuando deberían es estar produciendo energía limpia".
Finalmente, Petro abordó el tema de Hidroituango: "Tenemos dos riesgos ya sobre Hidroituango: uno sísmico y otro de crisis climática, pongamos por encima la gente no para darle limosnas sino para que no ocurran los desastres".
La réplica puntual del alcalde Gutiérrez
La respuesta del alcalde de Medellín llegó alrededor de las 8 de la noche del mismo día. En tono inicialmente irónico, Gutiérrez escribió: "Presidente Petro, he escuchado sus 'preocupaciones' sobre las tarifas de energía, los embalses e Hidroituango. Le respondo con claridad y pensando, ante todo, en la gente de Medellín, Antioquia y Colombia".
El mandatario local abordó luego cada uno de los puntos planteados por el presidente:
- Sobre las tarifas de energía: "En Colombia, las tarifas no las fija un alcalde ni una empresa de manera arbitraria. Son el resultado de una regulación nacional definida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), bajo reglas que aplican para todo el país".
- Sobre Hidroituango: "Aportará cerca del 17 % de la energía firme del país y ha sido clave para evitar racionamientos, incluso en momentos críticos como el fenómeno de El Niño. Eso es seguridad energética para millones de colombianos".
- Sobre la acusación de especulación: "Decir que hubo 'especulación' solo demuestra que usted desconoce cómo funciona el mercado eléctrico: influyen la hidrología, la demanda, los contratos, la regulación y las condiciones climáticas. No es una decisión discrecional de una gerencia o de EPM".
Gutiérrez cerró su intervención con una nueva referencia al tema inicial: "No se preocupe tanto presidente. Lo invito más bien a ocuparse y a ayudar a las personas damnificadas en Córdoba y en Urabá. Desde Medellín lo estamos haciendo".
Un enfrentamiento que trasciende lo coyuntural
Este nuevo intercambio entre los dos mandatarios evidencia cómo las diferencias políticas entre el Gobierno Nacional y la administración de Medellín continúan manifestándose en múltiples frentes. Lo que comenzó como una crítica puntual sobre la gestión de ayuda humanitaria se transformó rápidamente en un debate técnico sobre política energética, regulación tarifaria y gestión de proyectos estratégicos como Hidroituango.
La discusión pública entre Petro y Gutiérrez refleja tensiones más profundas en la relación entre el Gobierno Nacional y las administraciones locales, particularmente en regiones como Antioquia donde las diferencias ideológicas y de gestión se han hecho evidentes en múltiples ocasiones.
Mientras tanto, las comunidades afectadas por las emergencias climáticas en Córdoba y Urabá continúan esperando soluciones concretas que alivien su situación, más allá de los debates políticos que suscita su difícil realidad.