Enfrentamiento verbal entre Petro y Uribe por cifras de violencia en Colombia
Un nuevo capítulo de tensiones políticas se ha abierto en Colombia tras el informe de Indepaz que reveló la ocurrencia de 35 masacres durante el primer trimestre de 2026, una cifra alarmante que no se registraba desde 2016 durante el proceso de paz. Este dato ha desencadenado un intenso intercambio de mensajes entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe a través de la red social X, evidenciando profundas diferencias en la interpretación de la violencia en el país.
El origen del conflicto verbal
La polémica comenzó cuando el expresidente Uribe publicó en su cuenta de X: "De qué se ufanan! Vergüenza les debería dar: 35 masacres en el primer trimestre. Paz Total. En 2010 hubo 10 masacres, se venía de 112. Seguridad Democrática". Esta publicación hacía referencia directa a la política de seguridad del actual gobierno y comparaba cifras históricas de violencia.
La respuesta del presidente Petro no se hizo esperar. En un mensaje dirigido directamente a Uribe, el mandatario cuestionó la metodología para contar masacres: "Señor de las masacres y de las haciendas, las masacres se cuentan por una decisión arbitraria: es masacre la muerte de más de tres personas, podía ser cualquier número, pero lo pusieron tan bajo para que los ajustes de cuentas entre mafiosos se volvieran masacres, así ocultaron las verdaderas masacres".
Acusaciones históricas y referencias territoriales
El presidente Petro profundizó en sus acusaciones haciendo referencia a episodios específicos de violencia: "En su gobierno departamental y nacional hubieron las peores masacres de este siglo y quizás del anterior. Masacres las del Aro, señor ex gobernador de Antioquia, o la de Segovia que ordenó un senador amigo suyo y dizque liberal, masacres las de Chengue o Macayepo, que fueron hechas por sus amigos hacendados costeños, de Sucre y Córdoba".
Además, el mandatario hizo serias imputaciones sobre propiedades y beneficios económicos: "donde usted se apropió de baldíos de la nación y se subsidió con dineros públicos la hacienda del ubérrimo en San Carlos, Córdoba". Petro también mencionó el distrito de riego de San Mateo, afirmando que aunque estaba destinado para campesinos, terminó en el patrimonio familiar del expresidente, y señaló que ni Uribe ni sus hijos pagan impuestos por esas tierras.
Respuesta de Uribe y cifras comparativas
El expresidente Uribe respondió a las acusaciones con un mensaje donde defendió a su familia y presentó estadísticas: "Petro por calumniar no trabaja, el año pasado 75 masacres y en este ya van 35. Mi familia compró 8 hts, tiene escritura de 1962, dijeron sin razón que es baldía y se entregó al Estado".
Uribe también publicó una comparación detallada de cifras de violencia:
- 2002: 28.838 homicidios y 2.882 secuestros
- 2010: 14.871 homicidios y 282 secuestros
- 2022: 13.240 homicidios y 223 secuestros
- 2025: 14.788 homicidios (según Medicina Legal) y 651 secuestros
Estas cifras, según Uribe, demuestran un preocupante repunte en los índices de violencia durante el gobierno actual.
Contexto electoral y declaraciones finales
El intercambio ocurre en un contexto preelectoral crucial, con las próximas elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo. Petro hizo referencia directa a este escenario político: "La hora de los vampiros pasó y Colombia merece ser libre y, aún tengo la espada del libertador y espero entregársela a un hombre decente. Usted convoque a sus grandes hacendados y sus muchachos montados sobre caballos con pistolas queriendo avasallar el mundo, para ver si gana las elecciones".
Este enfrentamiento verbal entre las dos figuras políticas más influyentes de las últimas décadas en Colombia pone en evidencia no solo diferencias ideológicas profundas, sino también visiones diametralmente opuestas sobre cómo medir y combatir la violencia en el país. Las 35 masacres registradas por Indepaz, que suman 133 víctimas mortales distribuidas en varios departamentos, han servido como detonante para este debate que trasciende las redes sociales y se instala en el centro de la discusión política nacional.



