El poder de Juliana Guerrero sacude al Gobierno: imputaciones y críticas por manejo de influencias
Poder de Juliana Guerrero sacude al Gobierno con imputaciones

Imputaciones judiciales y críticas sacuden al Gobierno nacional

El panorama político y judicial del Gobierno colombiano enfrenta una nueva sacudida tras los anuncios de la Fiscalía sobre imputaciones de cargos contra dos figuras cercanas al Ejecutivo. Los casos de Ricardo Roa y Juliana Guerrero han desatado un intenso debate sobre transparencia, mérito y el manejo del poder dentro de la administración actual.

Dos casos que generan cuestionamientos

La Fiscalía confirmó que imputará cargos contra Ricardo Roa por violación de topes en la financiación de campaña y enriquecimiento ilícito, en un proceso vinculado al escándalo por la adquisición de un apartamento. Paralelamente, anunció que también imputará a Juliana Guerrero, cuya designación como viceministra de la Igualdad fue frenada tras una denuncia de la congresista Jennifer Pedraza, solicitando además prisión domiciliaria.

Estos episodios han generado una seguidilla de cuestionamientos al Ejecutivo, centrados en la transparencia, el uso del poder y el manejo de los recursos públicos. La situación ha expuesto tensiones internas y ha puesto en evidencia lo que algunos analistas califican como "lógicas de rosca política" dentro del gobierno.

Críticas desde la oposición y la sociedad civil

Paula Moreno, candidata al Senado, fue contundente en sus declaraciones: "No puede seguir al frente de la empresa más importante que tenemos los colombianos. Lo mínimo que debería hacer hoy es pedir una licencia no remunerada y separarse del cargo mientras se defiende". Moreno cuestionó especialmente el mensaje que se envía a los jóvenes con el caso Guerrero: "¿Qué mensaje se le está dando a los jóvenes para que estudien, se superen? Uno se consigue una universidad de garaje que le limpia los títulos por tener X o Y cargo".

María Lucía Villalba, también candidata al Senado, advirtió sobre el impacto en la confianza ciudadana: "Esto es gravísimo porque manda el mensaje de que el que hace trampa le va bien en esta sociedad. Destruye la confianza no solo en la empresa del Estado más importante, que aporta el 12 % al PIB, sino también para miles de estudiantes que hacen las cosas bien".

El enigma del poder de Juliana Guerrero

El analista Julio Iglesias calificó el caso de Juliana Guerrero como "uno de los episodios más densos y difíciles de explicar" dentro del actual gobierno. "La pregunta que se hace el país es cuál es el origen del poder de Juliana Guerrero", señaló Iglesias, destacando que "varias versiones periodísticas serias dan cuenta de que es una persona con mucho poder dentro de la Casa de Nariño".

El analista criticó la falta de transparencia del gobierno al respecto: "Eso no es culpa de la gente ni de la opinión pública, es culpa del gobierno que no es transparente y no nos cuenta por qué esta persona es tan poderosa, ni por qué se jugaban cargos nombrando a alguien sin conocimientos, sin trayectoria y con un título evidentemente falsificado".

Patrón de controversias y dobles varas

Los críticos han señalado lo que consideran un patrón de doble vara dentro del gobierno. Paula Moreno ejemplificó: "El presidente Petro le pide la renuncia al presidente encargado de Urrá y no ha pasado nada. A ese sí se le pide la renuncia y a los otros no. Ser selectivo en los apoyos me parece gravísimo".

María Lucía Villalba planteó preguntas fundamentales sobre la dirección del país: "¿Quién nos está gobernando? ¿Con qué rigor se están tomando las decisiones? ¿Qué mensaje se manda cuando no importa la preparación, el conocimiento ni el mérito?". Estas interrogantes resuenan en medio de escándalos recientes en entidades estatales como la UNGRD y Findeter.

Finalmente, Paula Moreno resumió la percepción de muchos críticos: "Este es el gobierno del cambio, pero el cambio que hemos tenido es de un escándalo a otro escándalo. Se les olvidó hacer seguimiento a los recursos y a la gente". Los casos de Roa y Guerrero han abierto una nueva fase de cuestionamientos que prometen mantenerse en la agenda pública colombiana.