Contrapunto ideológico: De David Vélez a Iván Cepeda
En una columna anterior, celebramos la figura de David Vélez, fundador de Nu Bank y ejemplo paradigmático del emprendimiento global. Aquel texto era un homenaje a esos individuos excepcionales que eligen crear empresas en lugar de conformarse con la seguridad del empleo asalariado. Siempre he sostenido que los emprendedores son el recurso más escaso y valioso de cualquier sociedad. En un escenario ideal, deberían recibir subsidios sociales, financiados por quienes, como yo, trabajamos como empleados.
La antítesis del emprendimiento: Iván Cepeda
El señor Iván Cepeda representa justo lo opuesto a David Vélez y, por extensión, a la lógica que impulsa el mundo contemporáneo. Un punto crucial: la izquierda insiste en que acusar a Cepeda de ser el candidato de la guerrilla de las Farc constituye una calumnia. Examinemos los hechos: Cepeda es hijo de uno de los fundadores de las Farc. Además, su nombre aparecía en los computadores de alias "Raúl Reyes", jefe militar de esa organización terrorista. Recordemos que las Farc nacieron en 1964 como el brazo armado del Partido Comunista.
Declaraciones y contradicciones ideológicas
Recientemente, en una entrevista con Daniel Coronell, Cepeda admitió haber sido comunista en su juventud, aunque afirmó haber abandonado esa ideología tras su experiencia en Bulgaria durante la era soviética, donde consideró la cortina de hierro demasiado autoritaria. Sin embargo, su plan de gobierno y sus discursos públicos reflejan una proximidad alarmante con el manifiesto comunista. Si bien no ha pronunciado frases como "el Estado debe manejar los medios de producción" —a diferencia del alcalde de Nueva York—, sus propuestas coinciden en debilitar al sector privado y expandir el Estado, impulsadas por una aversión al concepto de lucro.
Aspectos menos controvertidos de su propuesta económica
Algunos elementos de su programa económico merecen reconocimiento:
- Avanzar en una transición energética fiscalmente responsable.
- Remover a Roa de la presidencia de Ecopetrol en caso de ganar las elecciones.
- Nombrar a personas idóneas en posiciones clave para evitar fracasos administrativos.
En la misma entrevista, Cepeda criticó abiertamente al presidente Gustavo Petro por la calidad patética de su equipo, citando el caso de Alexander López y su declaración sobre las matemáticas.
Reacción de Wall Street y detalles preocupantes
La semana pasada, un banco de inversión global organizó una videollamada entre dos miembros del equipo económico de Cepeda e inversionistas de Wall Street. Los comentarios posteriores fueron desalentadores. Según fuentes cercanas, el equipo expuso las siguientes medidas:
- Implementar controles de precios para reducir la inflación, alternativos a la acción del Banco de la República.
- Aumentar el salario mínimo a ritmos incompatibles con la productividad.
- Mantener el gasto público, pero gastar mejor.
- Fomentar el turismo como motor económico.
- Acelerar la reforma agraria.
- Profundizar las reformas de Petro en materia laboral, de salud y pensiones.
No se confirmó si mencionaron incrementar impuestos a las empresas, pero Cepeda lo insinuó al afirmar que a las empresas colombianas les había ido "muy bien" bajo el gobierno de Petro.
Una metáfora económica: La rumba en Cartagena
Señor Cepeda, permítame una analogía: cuando una familia rompe la alcancía y se va de fiesta a Cartagena, los restaurantes incrementan sus ventas. Pero tras la celebración, solo queda la resaca. Es el clásico pan para hoy, hambre para mañana. Su plan económico, aunque seductor en el corto plazo, podría generar consecuencias graves para la estabilidad futura de Colombia.



