Protestas en Cuba por apagones derivan en ataques a sede comunista y detenciones
Una manifestación ciudadana en el centro de Cuba, motivada por los prolongados cortes de energía eléctrica y la grave escasez de alimentos, terminó con disturbios que incluyeron el ataque a una sede del gobernante Partido Comunista de Cuba. Los hechos ocurrieron en el municipio de Morón, ubicado aproximadamente a 460 kilómetros de La Habana, durante la madrugada del sábado.
Disturbios y actos vandálicos
Según reportes oficiales divulgados por el medio local Invasor, lo que comenzó como una protesta pacífica rápidamente escaló hacia actos de violencia. Un grupo reducido de manifestantes lanzó piedras contra la entrada principal del edificio que alberga la sede municipal del partido. Además, en plena vía pública, prendieron fuego a muebles que se encontraban en la recepción del inmueble, generando escenas de caos y tensión.
Las autoridades cubanas confirmaron la detención de cinco personas presuntamente vinculadas con estos hechos. La situación se desarrolla en un contexto de creciente malestar social, donde la población enfrenta dificultades extremas en el acceso a servicios básicos.
Crisis económica y apagones prolongados
La protesta se enmarca dentro de la compleja situación económica que atraviesa Cuba, un país con cerca de 9,6 millones de habitantes. Residentes de Morón, que hablaron bajo condición de anonimato con la agencia AFP, describieron una realidad alarmante: el suministro eléctrico en el municipio, que cuenta con aproximadamente 70.000 habitantes, se limita a solo una hora y media al día.
"La población ya no puede más", afirmó uno de los testigos, quien también destacó el impacto devastador en el empleo local. El sector turístico, principal fuente de trabajo para muchos cubanos, se encuentra paralizado debido a la escasez de combustible y la caída drástica en la llegada de visitantes. Hoteles en la zona permanecen cerrados, agravando la crisis económica.
Otro residente aseguró que la mayoría de los participantes en la manifestación actuaron de manera pacífica, pero la desesperación por las condiciones de vida impulsó a algunos a cometer actos vandálicos.
Reacción gubernamental y reportes de heridos
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció públicamente el malestar generado por los apagones, aunque condenó enérgicamente los ataques a la sede del partido. "Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones como consecuencia del bloqueo energético de Estados Unidos", declaró el mandatario, advirtiendo que "no habrá impunidad" frente a hechos de violencia.
En redes sociales circularon videos que muestran fragmentos del ataque y la quema de objetos en la calle. Organizaciones de derechos humanos como Justicia11J y Cubalex, que monitorean protestas y detenciones en la isla desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021, alertaron sobre una persona lesionada durante los disturbios. Según estas fuentes, la herida reportada por la prensa oficial podría corresponder a un impacto de bala, aunque el origen de los disparos aún no ha sido confirmado.
La tensión en Cuba continúa en aumento, reflejando un profundo descontento social ante la crisis energética y económica que afecta a millones de ciudadanos.
