Ricardo Roa continúa al frente de Ecopetrol a pesar de múltiples presiones
En medio de un escenario complejo marcado por procesos judiciales, exigencias sindicales y abucheos de accionistas minoritarios, Ricardo Roa Barragán mantiene su posición como presidente de Grupo Ecopetrol. La junta directiva de la empresa petrolera estatal ha decidido posponer nuevamente la votación sobre su permanencia, programando una nueva reunión para el próximo lunes 6 de abril.
División en la junta directiva y respaldo presidencial
La situación dentro del máximo órgano directivo de Ecopetrol muestra una clara división: cinco miembros apoyan la continuidad de Roa, mientras que cuatro abogan por su salida. Esta configuración coloca al presidente de la compañía a un solo voto de abandonar su cargo, creando un escenario de alta tensión institucional.
El presidente Gustavo Petro ha redoblado públicamente su defensa y respaldo a Roa Barragán, convocando incluso una reunión con los miembros de la junta directiva horas antes de la sesión decisoria. En declaraciones a través de su cuenta de X, el mandatario cuestionó las motivaciones detrás de las presiones para remover a Roa:
"Y quieren sacar a Roa solo porque en un mes terminan $20 billones en contratos de petróleo y gas y los contratistas son los amigos de los candidatos de la derecha. Hasta proceso penal metieron", afirmó Petro, añadiendo que la junta debería enfocarse en garantizar transparencia en las licitaciones.
Cuestionamientos al gobierno corporativo
La intervención directa del presidente Petro ha generado críticas respecto al respeto a la autonomía del gobierno corporativo de Ecopetrol. Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, expresó preocupación por el precedente que establece esta situación:
"Independientemente de la decisión que tome la Junta, con el procedimiento seguido por parte de esta y, sobre todo, al supeditar su decisión sobre el caso Roa, según ha trascendido, a una consulta con el Presidente Petro, el Gobierno Corporativo de la empresa sucumbió en medio de esta trifulca", señaló Acosta.
El exministro advirtió sobre posibles consecuencias internacionales, incluyendo riesgos para la permanencia de Colombia en la OCDE y la posible exclusión de Ecopetrol de la Bolsa de Nueva York. Sin embargo, destacó que el mayor daño sería reputacional, afectando directamente el valor de la empresa estatal.
Presión sindical y panorama judicial
La Unión Sindical Obrera (USO) mantiene su exigencia de remoción de Roa Barragán, argumentando los problemas judiciales que enfrenta el presidente de Ecopetrol. Martín Ravelo Ravelo, presidente del sindicato, no descartó movilizaciones a nivel nacional si la junta directiva decide mantener a Roa en su cargo.
"No descartamos utilizar las herramientas que históricamente hemos utilizado desde el sindicato para hacer prevalecer nuestras banderas. Tenemos diversas tácticas de movilización, hacemos asambleas permanentes, paros de labores", afirmó Ravelo, añadiendo que podrían afectar la producción de crudo y combustibles si consideran necesario.
El líder sindical respondió también a los comentarios del presidente Petro, quien vinculó a la USO con posturas cercanas al uribismo por su posición frente a Roa: "Lamentamos que el presidente de la República se haya manifestado en contra de nuestra posición. Nosotros sí reclamamos autonomía e independencia como sindicato".
Ravelo destacó además los riesgos financieros que representa la situación actual, recordando que Ecopetrol tiene una deuda de US$30.000 millones con intereses crecientes, y que un daño reputacional podría desestabilizar financieramente a la compañía.
Próximos desarrollos
Los próximos días serán cruciales para definir el futuro de Ricardo Roa en Ecopetrol:
- Reunión de la junta directiva el lunes 6 de abril para tomar decisión definitiva
- Segunda imputación judicial contra Roa por presunta violación de topes de campaña presidencial 2022
- Posibles movilizaciones de la USO según el resultado de la votación
- Evaluación continua del impacto reputacional y financiero en la empresa estatal
El escenario combina elementos políticos, judiciales, sindicales y corporativos, colocando a Ecopetrol en el centro de un debate nacional sobre la autonomía de las empresas estatales y los límites de la intervención gubernamental.



