Semana Santa: Un llamado a la reflexión y unidad en Colombia ante las elecciones
Semana Santa: Reflexión y unidad ante elecciones en Colombia

Semana Santa: Un momento crucial para la reflexión y la unidad en Colombia

En las puertas de la Semana Santa, este período sagrado para los cristianos adquiere una connotación especial y profundamente significativa para los colombianos. Nunca antes había sido tan vital este tiempo de recogimiento, meditación interior y búsqueda de serenidad espiritual. Aunque existen personas ateas, agnósticas o con dudas sobre la presencia divina, la verdad es que Dios permanece cercano, acogiendo a todos en su corazón infinito.

El sacrificio de Jesús y su llamado a la paz interior

El padecimiento de Jesús como hombre y su sacrificio supremo en la cruz, donde derramó su sangre para la salvación de la humanidad, hoy nos convoca a encontrar calma y certeza. Su Espíritu Santo nos cubre con su manto protector, recordándonos que nunca caminaremos solos en los momentos de tribulación. Estos días de reposo mental deben transformarse en una actividad espiritual intensa, donde pidamos discernimiento y claridad para los desafíos que enfrentamos como nación.

Las seis semanas de cuaresma que hemos transitado nos han preparado para una purificación interna y una iluminación profunda antes de la celebración de la Pascua. Como católico creyente y como colombiano que respeta profundamente el orden jurídico y democrático, mi anhelo más ferviente es que, al llegar la Pascua, todos tengamos definido con claridad qué es lo mejor para la sociedad en su conjunto, no solo para una parte privilegiada.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Los desafíos sociales y la oportunidad histórica

La realidad colombiana nos muestra una cruda fotografía: pobreza extendida, hambre creciente, inseguridad rampante y deseos destructivos que amenazan con arrasar lo construido. Sería profundamente doloroso que, teniendo una oportunidad histórica para recomponer el país, la desperdiciemos en las próximas elecciones del 31 de mayo. Cuando me preguntan por qué no escribo a favor de mi candidata, mi respuesta es única y clara: por respeto hacia los candidatos de los demás sectores políticos.

Sé perfectamente que una sola persona no puede realizar milagros, pero también conozco que existen figuras con las capacidades y competencias necesarias para unir a un grupo enorme de colombianos de todas las edades. Personas con las condiciones para dirigir este barco nacional que parece haber quedado a la deriva, especialmente ante un gobierno cuyas políticas han golpeado con mayor fuerza a la clase media y a los sectores más pobres, superando el impacto de administraciones anteriores.

Jesús, el Estado y los límites del poder

Jesús vivió en tiempos de tiranía y su mensaje fue contundente: "Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". El Estado existe con el propósito fundamental de crear condiciones justas para que cada ciudadano, incluidos los menores de edad, pueda desarrollar su vida en libertad. Nuestra Constitución, una de las más garantistas del mundo, debe proteger a los colombianos en todas las instancias: justicia, salud, educación, seguridad y oportunidades de desarrollo integral.

Sin embargo, el estatismo extremo representa un sistema político que atrasa el progreso, reduce las libertades individuales y puede conducir a formas de esclavitud moderna. La propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente para asumir el poder total y destruir la Carta Magna actual, que tanto sacrificio y dolor nos costó alcanzar, constituye una afrenta directa contra todos los colombianos y contra los principios democráticos fundamentales.

Un llamado final a la iluminación y la tolerancia

Que Dios ilumine el corazón de cada uno de los candidatos presidenciales, que los mueva el amor genuino y no el odio destructivo. Que dejen de sembrar cizaña entre los colombianos y comiencen a plantar trigo de unidad y reconciliación. Esta Semana Santa debe convertirse en una oportunidad dorada para fortalecer nuestra fe en Dios y nuestra fe en los hermanos de patria.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

No permitamos que se convierta en la agonía existencial que describía Unamuno ante la necesidad de encontrar a Dios, porque ya lo tenemos presente entre nosotros, especialmente en la resurrección de su hijo amado. Invito a todos los colombianos a aprovechar profundamente este tiempo de cuaresma, pidiendo a Dios que nos ilumine, que nos conceda la tolerancia necesaria para aceptar nuestras diferencias y que nos guíe hacia un presente y futuro mejor para toda la nación.

Que Dios permita que el escogido por el pueblo en las urnas, no un ungido por intereses particulares, se convierta en el líder que Colombia necesita para consolidar una paz verdadera entre todos sus habitantes. Basta ya de odios divisionistas. Elecciones sí. Constituyente no.