Momento insólito en ceremonia presidencial chilena
La solemne ceremonia de cambio de mando presidencial en Chile, realizada este 11 de marzo en el Congreso Nacional de Valparaíso, tuvo un episodio que rompió con la formalidad del evento. La senadora chilena Loreto Carvajal, integrante de la Comisión de Pórtico encargada de recibir a las delegaciones internacionales, protagonizó varios momentos informales que desataron críticas por la ruptura del protocolo establecido.
Selfie con el rey de España
El momento más comentado ocurrió cuando la parlamentaria se acercó al rey de España, Felipe VI, quien asistía como invitado especial a la toma de posesión de José Antonio Kast como nuevo presidente de Chile. Después del saludo protocolario, Carvajal sacó su teléfono celular y solicitó tomarse una fotografía personal con el monarca español.
Las cámaras que transmitían en directo la llegada de las delegaciones internacionales captaron el instante en que la senadora posaba junto al rey para la 'selfie', imagen que posteriormente compartió en sus redes sociales personales. Este gesto, considerado inusual en ceremonias de esta naturaleza donde predomina la formalidad institucional, rápidamente se viralizó en plataformas digitales.
Más fotografías con líderes internacionales
Pero el episodio con el rey Felipe VI no fue el único. La senadora Carvajal también aprovechó su posición en la recepción para solicitar fotografías con otras figuras políticas presentes en el evento. Entre ellos se encontraba el entonces presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, con quien igualmente se tomó una imagen personal.
Posteriormente, cuando el presidente argentino Javier Milei pasó por el área donde la parlamentaria cumplía sus funciones protocolarias, Carvajal también le pidió posar para una 'selfie'. Estas acciones consecutivas convirtieron a la senadora en uno de los temas más comentados de toda la jornada política chilena.
Críticas por ruptura del protocolo
Las ceremonias de cambio de mando presidencial en Chile siguen tradicionalmente reglas estrictas de protocolo, especialmente cuando involucran la presencia de jefes de Estado y representantes internacionales. En estos actos solemnes, las autoridades designadas para recibir a los invitados deben mantener una actitud formal y circunspecta, evitando cualquier gesto que pueda interpretarse como personal o informal.
Expertos en protocolo señalaron que el uso de teléfonos celulares durante recepciones oficiales de esta magnitud, así como la solicitud de fotografías personales a dignatarios internacionales, constituye una clara desviación de las normas establecidas para estos eventos. El cambio de mando presidencial es considerado uno de los actos más importantes dentro de la institucionalidad chilena, donde cada movimiento está cuidadosamente planificado y ejecutado.
Medios de comunicación locales e internacionales destacaron el contraste entre la formalidad esperada en este tipo de ceremonias y el comportamiento de la senadora, generando un debate sobre los límites entre la espontaneidad personal y el respeto a los protocolos oficiales en eventos de Estado de alta relevancia.
