Renovación en las curules de paz: siete nuevos rostros llegarán al Congreso
Los resultados de las elecciones de las Circunscripciones Transitorias Especiales para la Paz (Citrep), conocidas como curules de paz, celebradas el 8 de marzo, han dejado un panorama de renovación significativa. De las 16 curules establecidas en el Acuerdo de Paz de 2016, siete tendrán nuevos representantes en este período legislativo, mientras que tres lograron la reelección. Estos escaños están diseñados para representar a las víctimas del conflicto armado en los 168 municipios más afectados del país.
Los reelegidos y los nuevos rostros
Con el 98% de las mesas escrutadas, los representantes que conservaron sus curules son Jorge Rodrigo Tovar en la serranía del Perijá, James Hermenegildo Mosquera en Chocó y Antioquia, y Luis Ramiro Ricardo en Bolívar y Sucre. En contraste, los nuevos elegidos incluyen figuras como Nixon Perdomo en Caquetá y Huila, un líder indígena murui-muina, y Alejandro Castillo Gaitán en Meta y Guaviare, cuya candidatura ha sido cuestionada por presuntos respaldos de maquinarias políticas.
Otras incorporaciones notables son Laura Vanessa Díaz en Córdoba, una abogada de 29 años cuya familia fue víctima de desplazamiento, y María Janeth Sabogal en Tolima, contadora pública que perdió a su padre y hermano en el conflicto. En Catatumbo, Tatiana Gaona obtuvo la curul, una de las cinco mujeres elegidas este año, mejorando la representación femenina respecto a las tres de 2022.
Controversias y cuestionamientos
Las elecciones no estuvieron exentas de polémica. Varios candidatos enfrentaron críticas por no cumplir plenamente con los requisitos de ser víctimas del conflicto o por contar con respaldos políticos tradicionales. Javier Eduardo López, ganador en Bajo Cauca y nordeste antioqueño, fue señalado por líderes locales de no ser víctima y de recibir apoyo de figuras como María Eugenia Lopera y Julián Bedoya del Partido Liberal.
De manera similar, Alejandro Castillo Gaitán ha sido vinculado con la maquinaria del exgobernador del Guaviare Heydeer Yovanny Palacios. En el caso de Tatiana Gaona, se han mencionado presuntos vínculos con el frente 33 de las disidencias, aunque no hay investigaciones judiciales que la confirmen. Estas situaciones reflejan los desafíos de mantener la independencia de las curules frente a la cooptación de partidos tradicionales.
Perfiles diversos y representación indígena
Entre los nuevos representantes, destacan liderazgos indígenas que fortalecen la voz de las comunidades. Nixon Perdomo, del pueblo murui-muina, ha trabajado en procesos organizativos en Caquetá. En Cauca, Esneyder Gómez Salamanca, líder nasa de Toribío, ha defendido los derechos de las comunidades en el Alto Patía con el respaldo del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).
Estos perfiles contrastan con otros elegidos como Juan Carlos Vargas Soler en Bolívar y Antioquia, Jhon Fredi Valencia en Putumayo, y Karen Juliana López en Urabá antioqueño, quienes aportan experiencias variadas desde el ámbito comunitario y profesional.
Resultados pendientes y balance final
Aún quedan dos circunscripciones por definir: Nariño, donde compiten Arnulfo Mina Garcés y Gerson Lisímaco Montaño, y Cauca y Valle del Cauca, con Evaristo Viveros y Édinson Rodríguez en disputa. El escrutinio final, que se conocerá en los próximos días, determinará si se suma un cuarto reelegido.
Esta elección marca la última oportunidad para estas curules de paz, que en su primera legislatura (2022-2026) mostraron un desbalance en desempeño, con algunos representantes presentando numerosos proyectos de ley y otros con menor actividad. Irina Cuesta, coordinadora de la Fundación Ideas para la Paz, explicó que las cooptaciones políticas y diferencias de intereses han dificultado la formación de una bancada de paz cohesionada.
El panorama político que emerge refleja tanto avances en representación como persistentes desafíos en la independencia de estas curules, cruciales para la implementación del Acuerdo de Paz en los territorios más golpeados por la violencia.
