El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ha manifestado su respaldo al Consejo de Estado luego de los cuestionamientos realizados por el presidente Gustavo Petro y otros miembros del Gobierno nacional en relación con el fallo que ordenó la suspensión provisional del decreto que establecía el traslado de cerca de 25 billones de pesos desde los fondos privados de pensiones hacia Colpensiones.
Preocupación por desinformación
Mediante un pronunciamiento oficial, la corporación judicial expresó que comparte la preocupación previamente señalada por el Consejo de Estado frente a las declaraciones realizadas desde distintos escenarios públicos. Según indicó, dichas declaraciones podrían desinformar, descontextualizar o desacreditar las decisiones judiciales y a quienes las adoptan.
El tribunal subrayó que en una democracia sólida, el control judicial sobre las actuaciones del poder público constituye una garantía esencial del Estado de Derecho y un mecanismo legítimo para el equilibrio de poderes. “En una democracia sólida, el control judicial de los actos del poder público constituye una garantía esencial del Estado de Derecho y un mecanismo legítimo del equilibrio de poderes”, señaló el documento.
Respeto a las decisiones judiciales
La corporación también reiteró que las providencias judiciales representan una garantía de la democracia, la institucionalidad y la vigencia efectiva de la Constitución y la ley. “Las decisiones de los jueces deben ser respetadas y controvertidas únicamente a través de los mecanismos previstos por el ordenamiento jurídico, dentro de un marco de respeto por la autonomía judicial”, añadió el Tribunal Administrativo de Cundinamarca en su pronunciamiento oficial.
Llamado a la mesura
El documento también incluyó un llamado a todas las autoridades públicas para que ejerzan sus intervenciones y declaraciones con responsabilidad y mesura, especialmente en temas relacionados con decisiones judiciales y debates institucionales. “El lenguaje utilizado desde los espacios de poder tiene la capacidad de construir confianza, fortalecer la convivencia y promover la paz, pero también puede profundizar la polarización y propiciar escenarios de intolerancia y violencia”, advirtió la corporación.



