Trump propone presupuesto histórico con enfoque en defensa y recortes internos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado una propuesta presupuestaria ambiciosa para el año fiscal 2027 que busca reconfigurar radicalmente las prioridades de gasto del gobierno federal. La iniciativa, publicada este viernes, solicita al Congreso la aprobación de US$2,2 billones para programas discrecionales, marcando un giro significativo en la distribución de recursos nacionales.
Aumento sin precedentes en gasto militar
El elemento más destacado del plan presupuestario es la asignación de US$1,5 billones para defensa, lo que representa un incremento sustancial frente al billón solicitado para el año fiscal 2026. Esta cifra récord incluye US$1,1 billones en gastos discrecionales básicos para el Departamento de Defensa, complementados con US$350.000 millones en gastos obligatorios relacionados con el conflicto bélico contra Irán.
Según Russell Vought, director de presupuesto de la Casa Blanca, "el presidente Trump prometió reinvertir en la infraestructura de seguridad nacional de Estados Unidos para garantizar la seguridad de nuestra nación en un mundo peligroso". Vought enfatizó que este presupuesto "cumple esta promesa y garantizará que Estados Unidos siga manteniendo las fuerzas armadas más poderosas y capaces del mundo".
Este aumento representa el mayor incremento anual en el presupuesto del Pentágono desde la Segunda Guerra Mundial, una decisión que llega en un momento complejo donde las encuestas muestran dificultades para convencer a muchos estadounidenses sobre la conveniencia de la guerra en Irán.
Recortes drásticos en agencias nacionales
Para financiar este crecimiento en defensa, la propuesta contempla recortes significativos en el gasto discrecional no relacionado con defensa, reduciéndolo en un 10% equivalente a aproximadamente US$73.000 millones. Los departamentos más afectados serían:
- Interior, Vivienda y Desarrollo Urbano, y Salud y Servicios Humanos: Reducciones cercanas al 13% cada uno
- Departamento de Educación: Recorte del 2,9%, descrito como "un camino hacia la eliminación"
- Programas sociales: Disminuciones importantes en ayudas para personas sin hogar, calefacción doméstica e investigación médica
Paradójicamente, mientras se recortan estos programas, el presupuesto incluye aumentos para:
- Aplicación de leyes de inmigración: US$28.500 millones adicionales
- Departamento de Justicia: US$4.700 millones más
- Proyectos de embellecimiento en Washington D.C.: US$10.000 millones
Detalles específicos del gasto en defensa
El presupuesto militar propuesto incluye inversiones concretas en capacidades estratégicas:
- US$65.800 millones para construcción naval
- 85 nuevos aviones de combate F-35 de Lockheed Martin Corp.
- Aumentos salariales para las tropas: 7% para personal alistado hasta sargento del Ejército y 5% para oficiales de alto rango
Una innovación presupuestaria importante es el intento de transferir US$350.000 millones del gasto en defensa del presupuesto discrecional al gasto obligatorio, una maniobra que facilitaría su aprobación en el Congreso mediante el proceso de conciliación presupuestaria, evitando posibles obstrucciones parlamentarias por parte de los demócratas.
Impacto ambiental y económico
El plan continúa con los esfuerzos de Trump para desmantelar políticas ambientales de administraciones anteriores, cancelando US$15.000 millones en programas de energías renovables y aire limpio. Estos recursos se redirigirían hacia la construcción de infraestructuras de combustibles fósiles y superordenadores de inteligencia artificial con alto consumo energético para el Departamento de Energía.
En el ámbito económico, las proyecciones presentadas junto al presupuesto son optimistas:
- Crecimiento económico del 3,1% en 2026, con expectativa de continuidad durante el resto del mandato
- Tasa de desempleo descendiendo a 3,7% en el cuarto trimestre, mínimo histórico
- Inflación (IPC) moderándose a 2,3% en comparación interanual
- Rendimiento de bonos del Tesoro a 10 años reduciéndose a 3,7% este año y 3,3% en 2030
Reacciones políticas y desafíos legislativos
La propuesta ha generado intenso debate político en vísperas de las cruciales elecciones de mitad de mandato de noviembre. Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, declaró contundentemente: "El presupuesto de Donald Trump está podrido hasta la médula, y los demócratas se asegurarán de que nunca se apruebe".
El plan también pone en aprietos a aliados republicanos de Trump en el Capitolio, quienes enfrentan presión para respaldar recortes que no lograron aprobar completamente durante el primer año de su regreso al cargo. La resistencia de los votantes a reducciones drásticas en la burocracia agrega complejidad al escenario político.
Preocupaciones sobre déficit y deuda
El aumento general del gasto discrecional propuesto agravaría el ya considerable déficit presupuestario anual de Estados Unidos. Notablemente, el presupuesto no incluye proyecciones a 10 años sobre el impacto en déficits futuros, posponiendo esta información para más adelante en el año.
La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que, sin contar los nuevos aumentos en defensa propuestos por Trump, los déficits presupuestarios aumentarían a más de US$3 billones para 2036, momento en que la deuda nacional alcanzaría el 120% del producto interno bruto.
Trump ha respondido a estas preocupaciones señalando que una iniciativa liderada por el vicepresidente JD Vance para combatir el fraude en programas federales podría cerrar la brecha presupuestaria. "Las cifras son tan elevadas que, de tener éxito, podríamos equilibrar literalmente el presupuesto estadounidense", afirmó el presidente en sus redes sociales.
Los pagos indebidos detectados por agencias federales en 2025 ascendieron a US$186 mil millones, aproximadamente una décima parte del déficit presupuestario de US$1,8 billones de ese mismo año.



