Trump rechaza estar 'desesperado' por pacto con Irán mientras revela detalles de gesto petrolero
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó categóricamente este jueves que esté desesperado por alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto en Oriente Medio, desmintiendo informaciones que sugerían lo contrario durante una tensa reunión de gabinete en la Casa Blanca.
Negociaciones en medio de contradicciones públicas
En su primera reunión de gabinete televisada desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Trump aseguró que "es todo lo contrario" a lo reportado sobre su supuesta desesperación por un acuerdo. "No me importa", afirmó el mandatario republicano, quien osciló entre amenazas de "aniquilar" a Irán y sugerencias de que el país persa estaría cerca de capitular.
El enviado especial Steve Witkoff había confirmado previamente que Washington sometió a Irán un plan de cese de hostilidades de 15 puntos a través de Pakistán como mediador, señalando "fuertes indicios" sobre la posibilidad de un acuerdo.
El misterioso 'regalo' iraní revelado
Trump desveló finalmente qué era el misterioso "regalo" iraní que mencionó por primera vez el martes: Teherán había prometido permitir el paso de "ocho grandes petroleros" y terminó autorizando el tránsito de "diez barcos". Según el presidente estadounidense, este gesto demuestra que Washington "negocia con las personas adecuadas" en Irán.
Sin embargo, la situación sobre el terreno sigue siendo extremadamente volátil. Trump dejó entrever que una "opción" sería tomar el control del petróleo iraní al término de la guerra, mientras los precios del crudo continúan disparándose ante las señales contradictorias sobre las negociaciones.
Las cinco condiciones iraníes
Mientras oficialmente Irán desmiente las negociaciones, fuentes extraoficiales revelaron a la agencia Tasnim que la república islámica respondió a la propuesta estadounidense con una contrapropuesta de cinco puntos:
- Fin de la "agresión" militar
- Establecimiento de un mecanismo que garantice que ni Israel ni Estados Unidos reanudarán la guerra
- Compensación financiera por los daños causados
- Cese de hostilidades en todos los frentes, incluyendo el conflicto con Hezbolá en Líbano y posiblemente con Hamás en Gaza
- Reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estratégico estrecho de Ormuz
Combates continuos y posiciones divergentes
La apertura estadounidense a un acuerdo choca frontalmente con la posición israelí, determinada a continuar su ofensiva. Israel anunció haber "eliminado" en un ataque aéreo al jefe de la Marina de los Guardianes de la Revolución, Alireza Tangsiri, a quien acusa de ser responsable directo del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Irán, por su parte, fue blanco el jueves de lo que el ejército israelí describió como "una serie de ataques a gran escala". En la isla de Qeshm, un habitante expresó a la AFP sus dudas sobre el conflicto: "No creo que la guerra sea la solución, pero terminarla tampoco cambiará mucho para nosotros. Nuestra guerra más grande es con la república islámica".
Consecuencias regionales y humanitarias
Los ataques se extienden por la región:
- Dos muertos por escombros de un misil balístico iraní interceptado cerca de Abu Dabi
- Lanzamientos de drones contra Arabia Saudita y Kuwait
- En Líbano, al menos cinco muertos en bombardeos continuos
- Según el gobierno libanés, 1.094 personas han fallecido desde que se reanudó la guerra, incluyendo 121 niños
El ejército israelí anunció además la muerte de dos soldados en el sur de Líbano y estima que necesita más efectivos para desplegar en este frente secundario pero significativo del conflicto.
Mientras tanto, los precios del petróleo continúan su volatilidad característica, impulsados al alza por los mensajes vacilantes sobre el estado real de las negociaciones entre Washington y Teherán, en un conflicto cuyas consecuencias económicas ya se sienten en hogares de todo el mundo.



