Miguel Uribe Londoño responsabiliza a la 'paz total' por el magnicidio de su hijo
El magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido en medio de la actual coyuntura electoral, ha reabierto con fuerza el debate nacional sobre la seguridad en Colombia y el alcance real de la política gubernamental denominada "paz total". El crimen se produjo en un contexto de creciente preocupación ciudadana por la violencia y la expansión de estructuras criminales en diversas regiones del país, encendiendo alarmas sobre un posible deterioro significativo del orden público.
Acusaciones directas contra la política de paz
Miguel Uribe Londoño, actual candidato presidencial y padre del senador asesinado, se pronunció con extrema dureza frente a la situación de seguridad nacional, responsabilizando directamente a la política del Gobierno de Gustavo Petro por lo ocurrido. En declaraciones exclusivas al medio LaFM, el político afirmó: "Y yo sé cómo está la situación aquí, que está muy difícil, está muy cerquita, estamos viviendo otra vez una época parecida a 2002. Todos los criminales tienen que ir a la cárcel, porque es que hoy tienen permiso de estar afuera por la paz total".
En su intervención, Uribe Londoño insistió en que la actual estrategia del gobierno frente a los grupos armados ha generado un ambiente de permisividad peligrosa que, según su perspectiva, facilita directamente la acción de los delincuentes. "La paz total que es responsable del asesinato de Miguel, porque están libres, porque pueden delinquir, porque no les pasa nada", aseguró con contundencia el candidato presidencial.
Propuesta de cambio radical en seguridad
El candidato planteó la necesidad urgente de un cambio radical en el enfoque de seguridad del país, adoptando una postura mucho más estricta y contundente frente al crimen organizado. "Entonces, mano muy fuerte contra los criminales, la policía y los soldados a la calle. Los ciudadanos van a ser totalmente protegidos", declaró Uribe Londoño, estableciendo así las bases de lo que sería su política de seguridad si llegara a la presidencia.
Además, el político advirtió sobre lo que considera un crecimiento alarmante de economías ilegales y estructuras criminales en el territorio nacional. "Esto se tiene que acabar. Esta fiesta del crimen y del narcotráfico y de los negocios ilegales y de la extorsión se tiene que acabar", señaló con firmeza, reflejando su postura de cero tolerancia frente a las actividades ilícitas.
Compromiso de desmontar la política actual
Uribe Londoño también dejó ver claramente su postura política frente al rumbo actual del país, planteando que una de sus máximas prioridades como presidente sería desmontar completamente la actual política de paz implementada por el gobierno de Petro. "Conmigo como presidente la vida va a cambiar totalmente en ese aspecto. Ese es mi primer programa y mi primer decreto será acabar con la paz total", afirmó sin ambigüedades el candidato.
Este pronunciamiento se produce en un momento particularmente sensible de la vida política colombiana, donde el debate sobre seguridad se ha intensificado tras el asesinato del senador Uribe Turbay. La tragedia personal del candidato presidencial se ha convertido en un elemento central de la discusión nacional sobre cómo enfrentar la violencia y el crimen organizado en el país.
La situación ha generado reacciones en diversos sectores políticos y sociales, poniendo en evidencia las profundas divisiones existentes respecto a las estrategias para lograr la paz y la seguridad en Colombia. El magnicidio no solo representa una pérdida personal para la familia Uribe, sino que se ha transformado en un símbolo de las tensiones y desafíos que enfrenta la nación en materia de orden público y convivencia pacífica.



