USO oficializa respaldo a Roy Barreras y marca distancia con gobierno Petro
La Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo (USO) ha oficializado su respaldo institucional a la candidatura presidencial de Roy Barreras para la consulta del 'Frente por la Vida', programada para el próximo 8 de marzo. Esta decisión representa un giro político significativo dentro de las bases trabajadoras de Ecopetrol, quienes ahora exigen una reformulación completa de la política mineroenergética nacional.
El histórico sindicato petrolero, tradicionalmente clave para los sectores alternativos, emitió un documento oficial donde establece una clara distancia con el enfoque del actual presidente Gustavo Petro. Aunque reconocen la importancia de avanzar en proyectos de energías renovables, fueron categóricos en su exigencia central: "avanzar en la transición sin abandonar ni marchitar la producción petrolera y de gas".
Preocupación por importación masiva de gas natural
Para los trabajadores agremiados en la USO, la reciente importación masiva de gas natural ha encendido alarmas económicas y sociales de gran magnitud. Depender de otros países para el suministro energético, según su análisis, golpea directamente la estabilidad del abastecimiento y encarece el servicio para millones de hogares colombianos, afectando especialmente a las familias más vulnerables.
El comunicado oficial del sindicato fue contundente al señalar que "el mayor error que puede cometer el país es dejar de producir su propia energía para pasar a importarla", subrayando la importancia estratégica de mantener la soberanía energética nacional.
Mandato claro para Ecopetrol y debate sobre yacimientos
El mandato de la USO para el próximo gobierno es preciso y exigente. La organización petrolera solicita que Ecopetrol priorice sus inversiones en territorio colombiano, focalizando todos sus esfuerzos técnicos y financieros en tres áreas fundamentales:
- Exploración de nuevos recursos energéticos
- Producción sostenible de hidrocarburos
- Refinación de combustibles a nivel nacional
Adicionalmente, el sindicato pide agilizar significativamente los trámites de licenciamiento ambiental y reabrir el debate nacional sobre los Yacimientos No Convencionales (YNC), incluyendo una evaluación científica del fracking mediante pilotos de investigación experimental en el Magdalena Medio.
Elección de Barreras sobre otras opciones progresistas
En medio de las tensiones internas dentro de la izquierda colombiana, donde figuras como Iván Cepeda impulsan agendas ambientales que restringen considerablemente la extracción de recursos, la USO se decantó estratégicamente por Roy Barreras. Los dirigentes sindicales consideran a Barreras como una figura capaz de unir diversos sectores políticos, incluyendo centro, liberales y progresistas, bajo una visión pragmática de la transición energética.
Martín Ravelo, presidente del sindicato, explicó a Blu Radio las razones específicas para no apoyar a Cepeda: "Básicamente, porque el candidato Iván Cepeda lo que ha planteado de cara al país es radicalizar la agenda ambientalista que desconoce cuál es la realidad energética que tenemos hoy. El país y su matriz energética van a seguir dependiendo por muchos años más de los combustibles fósiles".
Compromisos políticos y condiciones innegociables
El objetivo político trazado por la USO es ambicioso y claro: evitar un retroceso electoral de los sectores democráticos, pero con una condición fundamental e innegociable: "que se corrijan los desaciertos del gobierno que está finalizando", como lo enunciaron explícitamente en su comunicado oficial.
El acuerdo establecido con la campaña de Roy Barreras incluye compromisos directos con las bases trabajadoras del sindicato. El candidato presidencial ha asumido la tarea de construir una Transición Energética Justa fundamentada en la planificación estratégica y en las realidades objetivas de Colombia, asegurando que cualquier cambio hacia energías más limpias sea viable, sustentable económicamente y no ponga en riesgo la autosuficiencia energética que sostiene las finanzas nacionales.
Esta decisión institucional de la USO marca un punto de inflexión en el debate energético nacional, colocando sobre la mesa las tensiones entre la necesidad de avanzar hacia fuentes renovables y la realidad económica de un país cuya estabilidad financiera aún depende significativamente de los hidrocarburos.