El histórico encuentro entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el influenciador Westcol en la hacienda El Ubérrimo continúa revelando detalles que van más allá de la política. Durante un recorrido íntimo por los rincones de su hogar en Montería, el líder del Centro Democrático mostró su faceta como coleccionista y sorprendió al joven streamer al confesar que ni siquiera él se salva de la inseguridad, incluso dentro de su propiedad privada.
La colección de Uribe y el hurto confesado
Mientras caminaban por la casa, Uribe mostró su afición por las figuras de caballos y mulitas fabricadas en diversos materiales como plomo y madera. Fue en ese momento cuando el mandatario recordó con nostalgia una pieza en particular que ya no está en su estante. “Tenía una de esas aquí y algún amigo curioso pasó por aquí y se la embolsilló”, relató Uribe con tranquilidad, pero dejando claro que era un objeto al que le tenía aprecio.
La respuesta de Westcol no se hizo esperar y, fiel a su estilo espontáneo, lanzó un comentario que sacó risas durante la transmisión: “Eh ave María, la inseguridad hasta en su casa”. Ante el robo, Uribe le hizo un curioso pedido al creador de contenido: que si en sus viajes encontraba una figura similar, “más orejona y barrigoncita” y que cupiera en una relojera, se la trajera de regalo.
Biblioteca personal y recuerdos familiares
El recorrido no se detuvo en las anécdotas de sus figuras decorativas. Uribe también abrió las puertas de su biblioteca personal, espacio que comparte con su esposa, Lina Moreno, a quien calificó como la “gran lectora de la casa”. Allí recordó su paso por la Universidad de Oxford y comparó jocosamente su ritmo de lectura con el de Bill Clinton: “Él leyó 100 libros y yo pude leer apenas 50”, comentó entre risas.
Uno de los momentos más emotivos de la charla fue cuando el expresidente enseñó unos pequeños zapatos que pertenecen a su hijo Jerónimo Uribe de cuando era un bebé. Uribe recordó la fragilidad de su hijo al nacer, mencionando que fue un prematuro de seis meses. “Me cabía aquí en la mano. Es un milagro de Dios”, agregó, señalando que su esposa aún conserva esos tesoros familiares como parte de su historia de vida.
Este encuentro, que mezcla política, anécdotas personales y humor, ha dado mucho de qué hablar en redes sociales, mostrando un lado más humano del expresidente y la naturalidad con la que Westcol aborda cualquier situación.



