El Centro de Estudios de la Energía Renovable y el Agua (Ceera) instó al Gobierno Nacional a tomar medidas inmediatas para reforzar la seguridad energética del país, luego de que XM, operador del Sistema Interconectado Nacional, alertara sobre una creciente presión en la red eléctrica. La organización señaló que el aumento de la demanda, la alta probabilidad de un fenómeno de El Niño, los retrasos en proyectos de infraestructura y las restricciones en la red obligan a acelerar acciones para garantizar el suministro en los próximos meses.
Crece la presión sobre el sistema eléctrico
El pronunciamiento de Ceera se produjo tras el informe de XM, que describe una combinación de factores que incrementan las exigencias sobre la red. Según el boletín, en junio la demanda de energía aumentó 6,49 % frente al mismo mes de 2025, alcanzando registros históricos tanto en consumo como en potencia requerida. A esto se suma una probabilidad superior al 95 % de consolidación del fenómeno de El Niño, condición climática que reduce los aportes hídricos a los embalses y eleva la dependencia de otras fuentes de generación.
El informe también identifica retrasos en la incorporación de nueva infraestructura eléctrica. De los 4.475 megavatios previstos para entrar en operación durante 2026, solo el 7,4 % ha iniciado operación comercial. Además, cerca del 60 % de los proyectos de transmisión presentan retrasos que limitan la expansión del sistema y reducen el margen para responder a escenarios de mayor demanda.
Restricciones y desconexiones preventivas
Entre abril y junio, XM impartió 165 instrucciones de desconexión preventiva de carga para proteger la estabilidad de la red. Actualmente, el operador reporta 36 restricciones en estado de emergencia y 48 en condición de alerta, indicadores que reflejan la presión sobre la infraestructura eléctrica.
“El principal riesgo para Colombia no es únicamente el fenómeno de El Niño; es enfrentarlo con proyectos que no han logrado entrar en operación y con una infraestructura que no ha crecido al ritmo de la demanda. Todavía estamos a tiempo de actuar, pero esa ventana de oportunidad es cada vez más estrecha”, afirmó Catalina Rueda, directora ejecutiva de Ceera.
Cuatro propuestas para acelerar la respuesta
Ante este panorama, Ceera presentó un conjunto de medidas para fortalecer la confiabilidad del sistema y reducir los riesgos asociados a la próxima temporada climática.
La primera propuesta consiste en recuperar la capacidad de ejecutar infraestructura energética mediante la creación de una Mesa Nacional para la Seguridad Energética, liderada por la Presidencia de la República. Esta instancia coordinaría entidades del sector, destrabaría proyectos estratégicos de generación y transmisión, y aceleraría la entrada en funcionamiento de las obras pendientes.
Como segundo frente, Ceera planteó garantizar el respaldo operativo del sistema asegurando la disponibilidad de combustibles para el parque termoeléctrico, incluyendo gas nacional, gas importado, carbón y combustibles líquidos, además de la logística necesaria para mantener la operación continua durante los meses de mayor demanda y menor disponibilidad hídrica.
La tercera iniciativa busca impulsar un entorno que facilite la inversión y expansión de la infraestructura eléctrica. Propone modernizar las convocatorias de expansión de la red de transmisión para atraer inversionistas, habilitar mecanismos como conexiones compartidas y fronteras embebidas, y establecer procedimientos ágiles para ejecutar obras en regiones donde XM identifica mayores riesgos.
PCH y planeación de largo plazo
La cuarta propuesta plantea convertir la seguridad energética en una política de Estado mediante un Plan Nacional de Seguridad Energética. Según Ceera, esta estrategia debería fortalecer la planeación de largo plazo, incorporar monitoreo permanente de la confiabilidad, promover la gestión eficiente de la demanda y establecer un marco regulatorio que acelere proyectos estratégicos sin modificar los estándares ambientales y sociales.
Ceera destacó el papel de las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH) como alternativa para ampliar la capacidad de generación. Estos proyectos pueden aportar energía renovable constante, complementar otras tecnologías y diversificar el riesgo asociado a las condiciones hidrológicas. Acelerar la entrada en operación de las PCH que enfrentan retrasos regulatorios, ambientales o administrativos permitiría incorporar nueva capacidad en un momento crítico.
“La seguridad energética no puede seguir dependiendo de respuestas coyunturales. Colombia necesita una política de Estado que garantice la entrada oportuna de nueva infraestructura, promueva la inversión y aproveche todas las tecnologías que aportan confiabilidad al sistema. Esa es la mejor manera de proteger a los usuarios y preparar al país para los desafíos energéticos de la próxima década”, enfatizó Catalina Rueda.



