En la tarde de este miércoles finalizó la última de cinco etapas del escrutinio que definió al próximo presidente de Colombia para el período 2026-2030. Inmediatamente después de anunciar al contendiente ganador, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Quiroz, hizo una invitación a recordar que todo el proceso, desde la candidatura hasta la votación y el posterior conteo, se trató de una de las elecciones presidenciales más vigiladas y con más árbitros de la historia colombiana.
Más de 26 millones de votantes y una vigilancia sin precedentes
El pasado domingo, más de 26 millones de colombianos asistieron a las urnas para depositar su voto por el candidato de su preferencia. Cada tarjeta electoral, comentó Quiroz, estuvo vigilada en todo momento por un promedio de ocho personas en las mesas, entre jurados de votación, observadores y testigos de los partidos políticos. Horas antes de la apertura de urnas, Quiroz abrió las puertas a la Misión de Observación Electoral, un grupo de más de 1.200 personas de 46 organizaciones de todo el mundo que se desplegaron en todo el país para vigilar la transparencia y legitimidad de las votaciones.
A las urnas, mesas y puestos de votación también asistieron cientos de miles de testigos electorales postulados por los propios partidos, lo que añadió un nuevo blindaje y halo de transparencia. “Tenemos unas instituciones sólidas y quienes aspiraron en esta segunda vuelta lo hacen porque esta democracia funciona. No tengo duda alguna de que Colombia, gracias a sus instituciones y la transparencia que le hemos brindado a las elecciones, es la democracia más fuerte de toda Latinoamérica”, precisó Quiroz.
El escrutinio paso a paso: cinco niveles de verificación
El escrutinio ha sido uno de los temas que más preguntas ha despertado. Quiroz explicó cómo funciona este mecanismo manual que determina qué contendiente gana, con cuántos votos y en qué lugares recibió mayor respaldo. La primera etapa es el preconteo: un conteo manual en tiempo real en cada una de las más de 122.000 mesas desplegadas en Colombia, que consolida los votos en el formulario E-14. Luego sigue el escrutinio auxiliar o zonal, donde las comisiones escrutadoras verifican las cifras y resuelven reclamaciones con jueces de la república, notarios y registradores.
El tercer nivel del escrutinio fue protagonizado por 9.300 jueces de la República y notarios, quienes nuevamente resolvieron reclamaciones a nivel municipal y verificaron uno por uno los resultados de más de 13.000 puestos de votación para consolidar los resultados, ya sea en Bogotá, Putumayo o La Guajira.
Las etapas finales y la declaración del ganador
La siguiente etapa inició el martes 23 de junio, con la instalación de comisiones escrutadoras generales en cada uno de los 32 departamentos, donde delegados del CNE escrutaron los resultados de cada municipio. Ese mismo día, la Sala Plena del Consejo Nacional Electoral, compuesta por nueve magistrados, instaló la Comisión Escrutadora Nacional, que recibió las últimas reclamaciones y dio trámite al escrutinio de los pliegos electorales del nivel departamental. Una vez finalizada la última etapa de verificación, la máxima autoridad electoral procedió a declarar definitivamente al ganador de la contienda presidencial, anunciando con cuántos votos se consagró.
Para esta contienda electoral, el escrutinio duró tres días: las urnas cerraron el domingo y el miércoles en horas de la tarde ya se sabía con exactitud quién era el ganador. “Fueron cinco niveles de verificación en una de las elecciones más vigiladas de la historia de Colombia. Asistieron miles de observadores internacionales y testigos electorales, y las garantías estuvieron dispuestas para ambos candidatos”, concluyó Quiroz.



