La Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) decidió recusar al superintendente de Salud, Daniel Quintero, luego de que la Superintendencia de Salud realizara una inspección sorpresa a sus instalaciones. El gerente de la FLA, Esteban Ramos, presentó la recusación argumentando antecedentes de confrontaciones políticas entre Quintero y su familia.
Inspección sorpresa desata controversia
La Superintendencia de Salud llevó a cabo una auditoría inesperada en la FLA, lo que generó malestar en la entidad. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, aseguró que los funcionarios de la Supersalud buscaban “fastidiar”. La FLA, mediante un comunicado, expresó su preocupación porque varios de los requerimientos formulados durante la auditoría excedían el ámbito de la vigilancia en salud.
Recusación contra Daniel Quintero
Esteban Ramos explicó que la recusación se basa en enfrentamientos políticos previos entre Quintero y su familia. “He decidido presentar una recusación en contra del superintendente de salud Daniel Quintero y su delegado Juan Duque. Entre los hechos que sustentan la recusación se encuentran antecedentes públicos de confrontaciones políticas entre el actual superintendente natural de salud Daniel Quintero Calle, mi familia y yo”, declaró Ramos.
Ministerio de Salud rechaza recusación
El Ministerio de Salud y Protección Social resolvió no aceptar la recusación, por lo que la Supersalud queda habilitada para continuar con la inspección, vigilancia y control sobre la FLA. La entidad, bajo el mando de Daniel Quintero, indicó que los recursos de las rentas de licores, tabaco y juegos están bajo su competencia legal, y que la auditoría obedece estrictamente al cumplimiento de sus funciones.
La FLA había solicitado información sobre litigios, procesos judiciales, conciliaciones, aspectos contractuales, financieros, confidenciales y de gobierno corporativo, lo que consideró excesivo. Sin embargo, la Supersalud reiteró que su actuación se enmarca en la ley.



