Sentencia austríaca genera indignación en caso de montañista que abandonó a su novia
La justicia de Austria ha dictado una sentencia que ha causado profundo malestar en la comunidad internacional de montañismo. Thomas Plamberger fue declarado culpable de homicidio por negligencia grave tras abandonar a su novia, Kerstin Gurtner, a escasos 50 metros de la cima del pico Grossglockner, permitiendo que muriera congelada en condiciones extremas de -20°C.
Revelación escalofriante: un patrón de comportamiento
Durante el juicio celebrado en febrero de 2025, una exnovia de Plamberger testificó que años atrás él también la había abandonado en plena montaña tras una discusión, argumentando que el ascenso era "demasiado difícil" para ella. Afortunadamente, en esa ocasión la mujer logró sobrevivir por sus propios medios, pero el testimonio reveló un patrón preocupante de comportamiento.
Lo que inicialmente se reportó como una tragedia accidental en enero de 2025 tomó un giro criminal cuando se presentaron pruebas contundentes y estos testimonios del pasado oscuro del acusado.
Las pruebas que condenaron a Plamberger
La fiscalía austríaca basó su caso en tres pilares fundamentales:
- Una cámara de seguridad en la montaña capturó el momento exacto en que Plamberger descendía solo, dejando atrás a Kerstin Gurtner a pesar de las condiciones climáticas extremas.
- Tras realizar una llamada inicial a los servicios de rescate, el acusado puso su teléfono en silencio, impidiendo que los equipos de emergencia obtuvieran coordenadas precisas para localizar a la víctima.
- El testimonio de la exnovia que confirmó un comportamiento similar anterior por parte de Plamberger.
Kerstin Gurtner fue encontrada sin vida a la mañana siguiente del abandono, a solo 50 metros por debajo de la cruz del pico, víctima de congelamiento.
Condena considerada insuficiente
Pese a la gravedad de los hechos y la evidencia de reincidencia en lo que muchos han calificado como "supervivencia egoísta", el tribunal dictó una sentencia que ha sido ampliamente criticada: cinco meses de prisión en suspenso (lo que significa que no ingresará a la cárcel a menos que cometa otro delito) y una multa de 9.600 euros.
Plamberger insistió durante todo el proceso judicial que se alejó de la víctima para buscar ayuda, calificando los hechos como un "accidente fatídico". Sin embargo, las pruebas presentadas contradecían esta versión de los hechos.
Factores que influyeron en la sentencia
Uno de los elementos más sorprendentes del caso fue que la familia de Kerstin Gurtner envió una carta al tribunal eximiendo de culpa al novio, argumentando que su hija "era responsable de sus propios actos". Este gesto, según analistas jurídicos, facilitó significativamente la levedad de la condena.
Además, la investigación reveló que Plamberger, considerado más experimentado en alta montaña, había organizado la expedición y actuado como guía, eligiendo una ruta demasiado peligrosa para principiantes como era el caso de la víctima.
Detalles de la expedición fatal
Los hechos se remontan al 19 de enero de 2025, cuando la pareja inició la ascensión al Grossglockner, la montaña más alta de Austria con 3.800 metros de altitud. La fiscalía determinó varios errores críticos:
- La ruta elegida, la arista Stüdlgrat, clasificada entre II y IV en la escala UIAA, era inapropiada para el nivel de experiencia de Kerstin Gurtner.
- El ascenso comenzó dos horas más tarde de lo planeado, aumentando el riesgo por las condiciones climáticas extremas.
- La víctima no llevaba equipo apropiado, utilizando una tabla dividida y botas blandas de snowboard, elementos no aptos para el terreno y condiciones del Grossglockner.
A pesar de estos riesgos evidentes, Plamberger decidió continuar con el ascenso, lo que culminó en la tragedia que se desarrolló horas después.
Reconstrucción de los últimos momentos
De acuerdo con la investigación fiscal, alrededor de las 2:00 a.m., Plamberger tomó la decisión de abandonar a su pareja en la cima cuando ella se encontraba "desprotegida, sin fuerzas, con frío y desorientada". Esta acción, combinada con su posterior silenciamiento del teléfono, selló el destino fatal de Kerstin Gurtner.
El caso ha generado un intenso debate sobre la responsabilidad de los guías de montaña y las sanciones apropiadas para quienes ponen en peligro la vida de otros en expediciones de alto riesgo.



