Corte Suprema confirma captura de exdirector de Policía Rodolfo Palomino por tráfico de influencias
La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia negó definitivamente la tutela presentada por el general (r) Rodolfo Palomino, exdirector de la Policía Nacional, dejando en firme la orden de captura en su contra y confirmando su condena a siete años de prisión por el delito de tráfico de influencias de servidor público.
Detención y situación actual
Palomino fue aprehendido en noviembre de 2025 en el Centro de Estudios Superiores de la Policía Nacional (CESPO), donde actualmente cumple su condena en una guarnición militar ubicada en el norte de Bogotá. Su defensa había cuestionado la orden de captura, alegando vulneración de sus derechos fundamentales al debido proceso y a la libertad, argumentos que fueron rechazados por el alto tribunal.
En la decisión, con ponencia del magistrado Diego Eugenio Corredor Beltrán, la Corte determinó que "la Sala Especial de Primera Instancia no vulneró el derecho al debido proceso ni a la libertad" y que la orden de captura inmediata se fundamentó en "un juicio de ponderación real y suficiente que satisface el estándar de motivación constitucionalmente admisible".
Los hechos que llevaron a la condena
Según la sentencia del alto tribunal, con ponencia del magistrado Jorge Caldas Vera, los hechos ocurrieron el 8 de febrero de 2014 cuando Palomino, entonces director general de la Policía, visitó la residencia de la fiscal Sonia Lucero Velásquez acompañado del mayor Jorge Enrique Rodríguez Peralta, entonces director de la Dijín.
El objetivo de la visita era intervenir en el proceso judicial contra el empresario cordobés Luis Gonzalo Gallo, investigado por enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y lavado de activos. Gallo había sido capturado tras ser señalado de comprar al menos 100 predios despojados por el 'clan Castaño' de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Durante el encuentro, Palomino "invocó la importancia social del investigado y sus vínculos con altos dirigentes", mencionando al expresidente Andrés Pastrana y al presidente del Banco Mundial, según la acusación de la Fiscalía. Aunque no hubo una petición directa de archivar el caso, la fiscal declaró sentirse "intimidada" y presionada por la jerarquía de su interlocutor y el contexto de la visita.
Testimonio clave de la fiscal
En su testimonio, la fiscal Velásquez describió que Palomino llegó a su apartamento "sin ninguna formalidad oficial" y habló de Gallo como "una persona honorable por sus donaciones a causas nobles" y de "suma importancia dada su cercana amistad con personas de alto nivel en el país".
La Corte Suprema consideró concluyente este testimonio, señalando que "manifestó sentirse 'intimidada' y presionada por la presencia del general Palomino". Como consecuencia, luego de la indagatoria a Gallo, la fiscal lo dejó en libertad inmediatamente, sin corroborar la información allegada por la defensa debido al poco tiempo disponible para resolver la situación jurídica.
Comunicación previa y contexto
La comunicación que precedió a la visita fue particularmente significativa. El mismo día en que la fiscal había impartido las órdenes de captura y el predossier del operativo contra funcionarios del Fondo Ganadero de Córdoba al coronel Martín Romero, subordinado de Rodríguez, recibió una llamada del mayor Rodríguez advirtiéndole que "el procesado Palomino López deseaba verla".
Este contexto temporal reforzó la interpretación de la Corte sobre la naturaleza coercitiva de la visita, consolidando la condena por tráfico de influencias que ahora ha sido confirmada en todas sus instancias, cerrando definitivamente las opciones legales del exdirector de la Policía para evitar el cumplimiento de su pena.



