Live Nation enfrenta juicio antimonopolio histórico en Nueva York por presunto monopolio musical
Juicio antimonopolio contra Live Nation comienza en Nueva York

Live Nation enfrenta juicio histórico por presunto monopolio en industria musical

El gigante del entretenimiento en vivo Live Nation Entertainment Inc. inicia este martes un juicio con jurado en Nueva York, enfrentando acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos y más de tres docenas de estados que alegan que la compañía ha monopolizado ilegalmente la industria de la música en vivo. Las autoridades buscan que la empresa se vea obligada a deshacerse de su unidad Ticketmaster, en lo que representa uno de los casos antimonopolio más significativos de la última década.

Selección del jurado y alcance del proceso

Este lunes se completó la selección de un jurado de 12 neoyorquinos en el tribunal federal de la ciudad de Nueva York para un juicio civil que podría extenderse entre cinco y seis semanas. Entre los miembros del jurado se encuentran profesionales diversos como un gestor de riesgos bancario, un psicólogo, un ejecutivo publicitario, un trabajador postal y un empleado hotelero. El juez de distrito estadounidense Arun Subramanian rechazó la solicitud de Live Nation de excluir a cualquier persona que hubiera comprado entradas a través de Ticketmaster.

El jurado no solo determinará si Live Nation violó las leyes antimonopolio federales y estatales, sino que también establecerá el monto de daños y perjuicios que correspondería a los estados en representación de los consumidores. Según la ley antimonopolio federal, cualquier indemnización concedida se triplicaría automáticamente, además de que la compañía sería responsable de los honorarios legales.

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Acusaciones de monopolios mutuamente reforzantes

Las autoridades antimonopolio sostienen que Live Nation opera monopolios que se refuerzan mutuamente para obligar a salas de conciertos y artistas a utilizar sus servicios exclusivamente. Según el Departamento de Justicia, la compañía controla más de 265 salas de conciertos en Norteamérica y gestiona a más de 400 artistas musicales, lo que le otorgaría más del 65% del mercado de promoción de conciertos. A través de Ticketmaster, controlaría aproximadamente el 87% del mercado de venta de entradas para conciertos.

En contraste, Live Nation argumenta que estas cifras son exageradas y que su participación real en el mercado sería de poco más del 40%, alegando que el gobierno excluye indebidamente numerosos recintos y servicios de venta de entradas para eventos deportivos.

Historial regulatorio y negociaciones fallidas

Live Nation ha negado consistentemente operar un monopolio ilegal, a pesar de casi dos décadas de escrutinio antimonopolio. La compañía se fusionó con Ticketmaster en 2010 tras una extensa investigación, comprometiéndose entonces a no vincular sus servicios ni tomar represalias contra locales que cambiaran de promotor o servicio de venta de entradas.

En 2019, el Departamento de Justicia alegó incumplimiento de estos compromisos, lo que llevó a un nuevo acuerdo que impuso un supervisor externo. Posteriormente, la administración Biden presentó en 2024 la demanda actual que busca desmantelar la empresa. Las negociaciones para un acuerdo se estancaron recientemente a pesar de meses de esfuerzos por parte de Live Nation.

Testigos clave y estrategias legales

El juicio promete ofrecer una visión interna de las figuras más influyentes de la industria del entretenimiento en vivo. Se espera que testifiquen ejecutivos de Live Nation como Michael Rapino y Joe Berchtold, junto a figuras clave de la industria musical como el magnate Irving Azoff y Louis Messina, director ejecutivo de la compañía que gestiona las giras de Taylor Swift. También se anticipa la participación de artistas como Kid Rock y Ben Lovett de Mumford & Sons.

El gobierno pretende demostrar que Live Nation utilizó su control sobre conciertos populares para obligar a recintos a firmar contratos exclusivos con Ticketmaster, amenazando con suspender eventos atractivos. Las autoridades argumentan que la única solución efectiva es deshacer la fusión de 2010.

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Live Nation recibió un ligero respaldo el mes pasado cuando el juez Subramanian dictaminó que el Departamento de Justicia no puede argumentar que la compañía monopolizó el negocio de promoción de conciertos. La empresa sostiene que esta decisión elimina la posibilidad de una separación, reduciendo el caso a "cuestiones limitadas de práctica comercial".

Contexto político y precedentes legales

Esta demanda forma parte de una iniciativa clave de la administración Biden para combatir el poder corporativo en la economía estadounidense. El caso adquiere especial relevancia tras los recientes reveses del gobierno en casos antimonopolio contra Google y Meta Platforms Inc.

Gene Kimmelman, exfuncionario del Departamento de Justicia e investigador de la Universidad de Yale, señaló: "La única solución lógica es desmantelar la empresa. El gobierno intentó una solución más suave, permitió la fusión, intentó abrir el mercado a la fuerza, pero nada funcionó".

Los primeros días del juicio se centrarán en la disputa entre Ticketmaster y SeatGeek por el contrato del Barclays Center de Nueva York, que cambió a SeatGeek en 2021 para regresar a Ticketmaster dos años después. Se espera testimonio de ejecutivos de empresas rivales como StubHub Holdings Inc., SeatGeek Inc. y AEG Presents LLC.

El fiscal general de California, Rob Bonta, resumió la posición gubernamental: "Live Nation ha manipulado el mercado y se ha vuelto intocable para cualquier competidor, no porque sea mejor, sino porque ha creado un monopolio. Esto es ilegal, simple y llanamente".

Por su parte, Dan Wall, director de asuntos regulatorios de Live Nation, afirmó recientemente que las acusaciones sobre responsabilidad en los altos precios de entradas "eran, y son, falsas", señalando que mientras la compañía estaría dispuesta a llegar a un acuerdo, una separación sería "improbable e inapropiada".